El viceministro de Trabajo, Miguel Albarracín, afirmó ayer que ni un cambio de sistema económico y político ni una consulta popular podrían lograr la eliminación de los feriados religiosos que forman parte de las costumbres y tradiciones en el país.
La autoridad afirmó que “ningún decreto acabaría con la Navidad ni Todos Santos, no tengo una inclinación religiosa, pero de eso estoy seguro”, precisó.
El propulsor del proyecto de ley de referéndum sobre supresión de la formación e instrucción de la fe religiosa, el diputado Antonio Franco, explicó que el anteproyecto surge por el debate iniciado por el ministro de Educación, Félix Patzi.
En su parte considerativa el documento impulsado por Franco advierte la posibilidad de asumir el sistema comunista en el país, como en Cuba y Venezuela.
Sobre el tema, el canciller David Choquehuanca respondió, en una carta de cuatro páginas, que esa presunción “no tiene asidero real, en cuanto no se conoce que el Gobierno hubiese expresado una intención de asumir en Bolivia este sistema” y sugirió que la propuesta sea canalizada a través de la Constituyente.
En el artículo tres del proyecto de ley se plantea la pregunta: “¿Está de acuerdo, en el marco de la libertad de conciencia de pensamiento, que el Estado no proteja, ni estimule el derecho a ejercer las religiones y los rituales cristianos, de tal manera, que el gobierno, suprima la formación e instrucción religiosa, de todos los niveles de la educación pública y privada, y que se suprima la celebración y recordatorio de las fechas establecidas en el calendario religioso oficial?”. Además plantea que el alcance del referéndum sea nacional.
El Ministerio de Hacienda se pronunció sobre el financiamiento de la consulta y asegura que no hay fondos, por lo que recomienda gestionar al margen del PGN.