Las grandes potencias reaccionaron con prudencia este miércoles a la ambigua respuesta dada por Irán a su oferta para suspender el enriquecimiento de uranio, condición sobre la que Teherán rechazó pronunciarse públicamente, si bien pidió "negociaciones serias" al respecto.
El Departamento de Estado de EEUU indicó que la respuesta de Irán a la oferta para superar el estancamiento en las discusiones sobre el programa nuclear de Teherán "se quedó corta". Francia replicó que "el regreso a la mesa de negociaciones" está "vinculado" a la suspensión de la “actividad de enriquecimiento de uranio". Teherán, AFP