Los estados miembros de la Unión Europea aportarán en conjunto en torno a la mitad de la fuerza internacional de 15.000 cascos azules que debe garantizar la estabilidad en el sur de Líbano tras la guerra entre Israel e Hizbulá y cuyo mandato se repartirán Francia e Italia.
Los ministros de Exteriores de la UE se dieron por satisfechos con las explicaciones del secretario general de la ONU, Kofi Annan, sobre las reglas de actuación de la Fuerza Provisional de Naciones Unidas para Líbano (FPNUL), entre cuyas tareas no estará el control fronterizo con Siria ni el desarme de Hizbulá.
"La UE ha demostrado hoy que va a ser el núcleo duro de esa fuerza", destacó el ministro español, Miguel Ángel Moratinos, quien insistió en que también es necesario continuar el proceso político, o la potenciación de FPNUL "de nada servirá".
El ministro de Exteriores francés, Philippe Douste-Blazy, confirmó que su país elevará así hasta los 2.000 sus efectivos en la FPNUL y su homólogo italiano, Massimo D'Alema, reiteró por su parte que Italia desplegará "hasta 3.000 soldados".
Según fuentes de la UE, España desplegará unos 1.000 soldados; Polonia, entre 500 y 700; Bélgica, 400, y Finlandia, unos 250, lo que elevará la contribución europea a una cifra entre los 5.600 y 6.900 efectivos, según el ministro de Exteriores finés Erkki Tuomioja. Bruselas, EFE