El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de la Prefectura de Santa Cruz procedió a la clausura de una farmacia que funcionaba de forma ilegal, a raíz de una denuncia por una presunta mala atención de un enfermo que derivó en su muerte.
El director del Sedes, Roberto Vargas, informó que la repartición fue notificada sobre el fallecimiento de una persona, identificada como Raúl Velarde de 18 años, luego de haber sido inyectado con un medicamento todavía no identificado por una dependiente de una farmacia sin nombre, ubicada sobre el quinto anillo, en inmediaciones del mercado Primavera (zona Sur de la ciudad).
La inoculación del medicamento desconocido procedió a pesar de que la esposa del fallecido habría advertido a la enfermera de la farmacia que Velarde era alérgico a los antibióticos.
Una comisión del Sedes montó un operativo para identificar a los responsables. La farmacia fue precintada. Santa Cruz, ABI