El ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada me insultó por PAT el año 2001, porque yo era el único periodista que lo relacionaba con la Enron. Y alguien, cuyo nombre no recuerdo, se sumó a los insultos y dijo que si otros periodistas no coincidían conmigo era porque yo estaba equivocado. Al final, resultó que yo tenía razón. Los héroes nacionalizadores de ahora todavía no habían aparecido.
Pues bien, ahora voy a volver a cometer pecado de persistencia, de socarronería. Es el tema de la empresa china Shandong Luneng, que está provocando inquietud en Perú y Chile porque desea instalar en Tacna un megapuerto y construir desde allí un ferrocarril hacia La Paz con una inversión de 2.000 millones de dólares.
La empresa tiene interés en el hierro del Mutún. Gracias a ese interés es que la Shandong ha decidido hacer una inversión total de 10.000 millones de dólares en Tacna, sumando el megapuerto y un ferrocarril a Lima. Ya aludí en un artículo anterior a la delicadeza del gesto chino de acercarse a Tacna en lugar de buscar un puerto controlado por Chile.
Y pregunté por qué el gobierno boliviano, ya sea la cancillería o los niveles que se ocupan de la política exterior, no preguntan a la empresa china responsable de tocar las puertas del país con tanta finura, qué es lo que desea para sellar un acuerdo con Bolivia. Por supuesto que nadie respondió. Si el canciller no lee libros menos ha de leer artículos de columnistas.
En suma, el país está en la posibilidad de llegar a un acuerdo estratégico con China, el primer consumidor de acero, de aluminio, de cobre, de cemento y de otras cosas en el mundo. La potencia que podría llegar al puesto número uno en este siglo.
Tan inquietos están Perú y Chile por las intenciones de la Shandong que el diario El Mercurio de Santiago recordó el miércoles pasado que para construir el ferrocarril Tacna-La Paz el gobierno peruano tendría que pedir el consentimiento de Chile. Eso, según dice el diario, es lo que manda el Tratado que esos dos países firmaron en 1929. Como se sabe, ese diario anticipa a veces lo que piensa hacer la cancillería chilena. O se lo sugiere. Quizá se prepara un veto a ese proyecto chino que, repito, está inspirado en el deseo de la Shandong de acercarse a Bolivia. Por el momento, el presidente Alan García ha mostrado interés en el proyecto e incluso menciona la posibilidad de que Perú participe en el financiamiento del ferrocarril a La Paz. El gobierno peruano sabe que el proyecto del megapuerto vendría a provocar la muerte de los puertos controlados por Chile desde 1879.
En suma, la empresa número 45 de la China, con un capital que en 2004 era de 5.000 millones de dólares, con 125.000 asalariados, que controla 83 empresas en 13 provincias y es un conglomerado que tiene intereses en generación eléctrica, minería, equipos, gas, petróleo, acero, petroquímica e incluso clubes de fútbol, sigue tocando las puertas de Bolivia para hablar de un entendimiento.
Peruanos y chilenos están rememorando sus viejos acuerdos para garantizar que el encierro de Bolivia sea eterno, pero los bolivianos seguimos sin darnos por enterados de esta oportunidad. Alguien debería tener una estrategia de política exterior para este pobre país.
*Humberto Vacaflor G. es periodista.
Golpe de Estado de Derecho
Hace pocos días, en una reunión de probos ciudadanos, empezó la conversación preguntándose, ¿a dónde vamos como país? Alguien corrigió cortésmente la propuesta y sugirió cambiar la pregunta por esta otra:
El traje del rey, cuento corto
En un país muy lejano, había una vez un rey que era muy amado por una gran mayoría de sus súbditos. Sucedió que ya desde el principio de su reinado, el tema de su indumentaria se había convertido en tema de Estado, la gente, los periódicos
Nacionalización yogur
Durante la campaña electoral hubo varias propuestas sobre el alcance de la nacionalización de YPFB, alguna gente habló de la nacionalización inteligente y moderna, otras de light, trotskista o radical.
A los amigos de Jorge
Han pasado más de dos meses desde la muerte de Jorge y recién tengo ánimos para escribir y agradecer por intermedio del periódico que diriges a todos los queridos amigos periodistas y no periodistas por el homenaje que le hicieron después de su muerte
Günter Grass en la picota
No me cabe duda que Günter Grass es el último de esa estirpe, a la que pertenecieron un Víctor Hugo, un Thomas Mann, un Albert Camus, un Jean Paul Sartre.