Evo acusa a Bush de complot y García pide ayuda a EEUU Respaldado por Hugo Chávez, el Mandatario dijo que EEUU busca desestabilizarlo. El Vicepresidente está en Washington tratando de preservar este mercado para el país.
PRESIDENTES • Evo Morales y Óscar Berger (der.) saludan durante un acto desarrollado en Guatemala. Fue ayer.
Mientras el presidente Evo Morales denuncia desde Guatemala que la administración del presidente George W. Bush busca desestabilizar a su Gobierno, el vicepresidente Álvaro García Linera realiza gestiones en Washington para afianzar las relaciones de cooperación social y económica con este país.
Las apreciaciones del presidente Morales en contra de EEUU coincidieron con las de su homólogo venezolano Hugo Chávez, durante un acto con motivo del quinto aniversario del Banco de la Mujer, en Caracas.
El Mandatario dijo que se comunicó el domingo telefónicamente con Evo Morales para expresarle “apoyo y solidaridad”, especialmente cuando la “oligarquía” boliviana “arremete” contra Morales “y el pueblo”. “Detrás de esa oligarquía está el imperio, sin duda”, agregó Chávez.
La agencia EFE informa que tras concluir una cita con líderes indígenas guatemaltecos, Morales sostuvo en conferencia de prensa que “hay un complot, una agresión” por parte de EEUU en contra de su Gobierno. “Ellos (EEUU) quieren que fracasen nuestras políticas de cambio, de democracia, de cambios que se dan en base al voto del pueblo”.
El fin de semana, el Presidente lanzó acusaciones en contra de los cuatro comités cívicos que pararon el viernes 8 y en contra de los seis prefectos que no responden a su partido, en sentido de que habrían gestado un plan para sacarlo del Gobierno. Ayer, el Primer Mandatario reiteró que el paro cívico “ha sido contra las políticas de Evo Morales”.
Según la agencia AFP, Morales dijo que “los terratenientes no quieren soltar las tierras y esas políticas llamadas de ajuste estructural del modelo neoliberal, las viene impulsando EEUU. Desde el Gobierno (estadounidense) especialmente, hay un complot, una agresión a nuestro movimiento, a nuestro Gobierno”.
Las declaraciones del presidente Morales en Guatemala distan del discurso emitido el lunes 11, cuando destacaba la importancia del mercado estadounidense para preservar miles de empleos generados por las empresas que exportan a EEUU.
Precisamente, el vicepresidente Álvaro García Linera está en Washington gestionando ante la Casa Blanca y el Congreso estadounidense la ampliación de la Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de Droga (ATPDEA) y del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP). La agenda con EEUU también incluye temas como la democracia y la lucha contra la pobreza.
“Claramente dijimos que EEUU pertenece al ámbito de los amigos estratégicos del gobierno del Presidente de Bolivia (...) y que las diferencias que puede haber no deberían empañar el vínculo de amistad y cooperación”, sostuvo el Vicepresidente en conferencia de prensa ofrecida ayer en Washington. Respecto de su reunión con las autoridades estadounidenses para la extensión del ATPDEA y del SGP, García evitó referirse al tema, aunque sostuvo que su viaje busca afianzar las relaciones de cooperación entre ambos gobiernos. Guatemala-Caracas-La Paz, AFP-EFE-La Razón
El SGP está en primer plano
El Gobierno se muestra más optimista por la ampliación del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) que por la de la Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de Droga (ATPDEA). A través de ambos esquemas, EEUU otorga preferencias arancelarias al país, aunque el SGP excluye a los textiles.
“Estamos seguros que la próxima gestión el SGP va a continuar”, afirmó el ministro de Hacienda, Luis Arce, al explicar los detalles del Decreto 28855. La norma establece la creación de un fideicomiso de $us 12 millones para otorgar créditos que permitan a los exportadores pagar los aranceles a EEUU (ocho para el ATPDEA y cuatro para el SGP) mientras se logra un acuerdo comercial a largo plazo.
Arce indicó que, mediante el decreto y según las normas vigentes, el Estado espera recuperar los recursos que entreguen los exportadores por el SGP, una vez que el mismo sea ampliado.
En el caso del ATPDEA, el ministro dijo que son créditos “que el exportador pagaría al Estado luego de 10 años”. “Esto no es indefinido, es por un año hasta que el sector del ATPDEA empiece a ser más productivo y eficiente en la exportación y comience a ser competitivo en los EEUU”.