Una vez más llaman la atención los buses escolares. La Superintendencia de Transportes está haciendo inspecciones sorpresa a este tipo de servicios, que en algunos casos dependen de los colegios y en otros no. La buena noticia de las últimas inspecciones es que la mayoría de los buses colegiales revisados contaba con los requisitos mínimos de funcionamiento, así como se hallaba en buen estado técnico.
Resulta un alivio conocer el resultado de las inspecciones técnicas porque en una ciudad como La Paz, debido a las distancias entre barrios y zonas, muchos colegios —incluidos algunos fiscales— cuentan con este servicio para los escolares.
Ahora lo que sí hace falta es una norma específica para regular el servicio privado de buses escolares. El asunto es que no se sabe a quién corresponde hacerlo: a la Superintendencia del sector o a la Alcaldía de La Paz.