Lula se pone duro y obliga a Evo Morales a retroceder El Gobierno congeló una medida objetada por Petrobras. La oposición brasileña criticó a Lula por su posición sumisa. El Presidente brasileño dijo que actuará con firmeza si Bolivia insiste nuevamente con asumir medidas unilaterales.
PRONUNCIAMIENTO • El presidente en ejercicio, álvaro García Linera, explicó ayer los motivos por los que el Ejecutivo decidió congelar una medida que aceleraba el proceso de nacionalización.
La resolución aprobada por la administración del presidente Evo Morales, que prácticamente obligaba a Petrobras a salir del negocio de la refinación, causó un terremoto en el Gobierno brasileño.
El mandatario de ese país, Luiz Inácio Lula da Silva, que pugnará por la reelección en tres semanas más, amenazó con ´hacer una cosa más dura´ en caso de que Bolivia continúe tomando decisiones unilaterales.
Sorprendidas y preocupadas se declararon las autoridades brasileñas, al punto que decidieron postergar la visita a Bolivia, que estaba prevista para hoy.
Ante esa situación y pese a que el ministro de Hidrocarburos, Andrés Soliz Rada, había dicho que no retrocedería en la medida, el presidente en ejercicio, Álvaro García Linera, anunció que la resolución quedaba congelada.
Tras un largo análisis del Poder Ejecutivo y el contacto de García Linera con el asesor principal de Lula da Silva, Marco Aurelio García, la aplicación de la medida se postergó y ahora incluso se habla de negociarla.
García Linera mostró su preocupación, pero sostuvo que el Ejecutivo está dando una señal para concretar lo más pronto posible el cierre de las negociaciones.
La pulseta entre Bolivia y Brasil comenzó el martes, cuando el Ministerio de Hidrocarburos, una vez que captó los primeros 64,6 millones de dólares de las petroleras Petrobras, Repsol y Total por el pago de un tributo establecido en el decreto de nacionalización, puso en marcha la medida que establece que YPFB asume el control del proceso de refinación y venta del crudo y del gas licuado de petróleo y sus derivados en los mercados locales y externos.
La respuesta de Petrobras, que se vio muy afectada, no se dejó esperar, y a través de un comunicado manifestó su disconformidad y advirtió que la medida inviabilizaría totalmente los negocios de refinación de la compañía, por lo que anunció medidas legales.
Al mismo tiempo, el ministro de Minas y Energía de Brasil, Silas Rondeau, y el presidente de Petrobras, Sergio Gabrielli, pusieron en duda su llegada a Bolivia para negociar los contratos y la situación de la empresa bajo el marco de la nacionalización.
Ayer, ambas autoridades cancelaron su visita, programada para hoy, debido a su molestia y desacuerdo con la medida “unilateral” del Gobierno, una decisión que contó con la aprobación del presidente Lula da Silva, quien dijo que las nuevas medidas tendrán una ´respuesta firme´.
Por otra parte, Gabrielli mostró su molestia e incluso sostuvo que asumirían medidas legales, como la de apelar a la justicia boliviana o a la internacional.
Ante esta reacción, las autoridades del Ejecutivo decidieron reunirse para analizar el tema y responder frente a la posición brasileña, aunque todavía mantenían firme su decisión de no dar marcha atrás con la resolución
Sin embargo, tras la reunión entre el equipo de hidrocarburos y el Vicepresidente, y por el contacto que se tuvo con el principal asesor de Lula, el Poder Ejecutivo decidió congelar o suspender momentáneamente la medida, y abrió incluso la posibilidad de una negociación.
En Brasil, la oposición criticó al Mandatario por su actitud frente al Ejecutivo boliviano. ´La posición de Lula fue sumisa, omisa, débil, y ahora (...) tenemos al Gobierno de Bolivia diciendo que ni siquiera va a pagar´ por tomar el control de las refinerías de Petrobras, dijo Geraldo Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña. Heloisa Helena, candidata del Partido del Socialismo y la Libertad, acusó al gobierno de Lula de ´incompetente´ por no haber negociado en el momento adecuado con Morales. Brasilia-La Paz, La Razón-EFE-AFP-DPA
Cronología
Paso a paso la reacción de los gobiernos brasileño y boliviano.
Martes 12 • El Ministerio de Hidrocarburos emite la Resolución Ministerial 207/2006 para sacar a Petrobras de la refinación y la comercialización de hidrocarburos en el país.
Miércoles 13 • Petrobras comunica su disconformidad con la resolución y anuncia posibles medidas a adoptar. Se pone en duda la llegada de las autoridades brasileñas.
Jueves 14 (mediodía) • Con la aprobación de Lula, el presidente de Petrobras y el Ministro de Minas y Energía de Brasil cancelan su llegada a La Paz y postergan la negociación para el 9 de octubre.
(13.00) • El ministro de Hidrocarburos, Andrés Soliz, sostiene que no se dará marcha atrás en la resolución.
(Tarde) • Lula da Silva advierte con medidas duras si Bolivia insiste en asumir medidas unilaterales.
(Noche) • El Gobierno congela la resolución y abre la posibilidad de negociarla.
Frases
duro • “Si Bolivia insiste en tomar actitudes unilaterales, Brasil va a tener que pensar en hacer algo más duro con Bolivia”. Lula da Silva
TEMOR • “El Gobierno está preo-cupado por la decisión de Bolivia” de asumir el control de las refinerías de Petrobras. Dilma Rousseff
LEGAL • “Noso-tros debemos entrar con un recurso revocatorio... intentando cuestionar la legalidad de esa resolución”. Sergio Gabrielli
INGRESOS • “El decomiso de ingresos es inaceptable (...) Considero que esa resolución puede ser alterada o revocada”. Silas Rondeau