El Vaticano buscó el jueves aplacar las protestas del Islam por las polémicas declaraciones contra la yihad efectuadas por el papa Benedicto XVI durante su viaje a Alemania, al afirmar que el Pontífice no quería “ofender a los creyentes musulmanes”.
El Papa respeta al Islam, pero “rechaza las motivaciones religiosas de la violencia”, aseguró el portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, en una declaración oficial.
“El Santo Padre no tenía en absoluto la intención de hacer un estudio en profundidad sobre la yihad ni sobre el pensamiento musulmán sobre este ámbito, y aún menos ofender la sensibilidad de los creyentes musulmanes”, insistió el vocero.
La polémica se desató cuando Benedicto XVI citó un diálogo entre un emperador bizantino y un erudito persa del siglo XIV, durante un discurso el martes en la universidad de Ratisbona, al sur de Alemania, para hacer una reflexión sobre la razón y la fe.
El Papa citó además a un universitario según el cual “para la doctrina musulmana, Dios es absolutamente trascendente. Su voluntad no está ligada a ninguna de nuestras categorías, ni siquiera a la razón”.
Sus palabras hicieron montar en cólera al mundo del Islam, que lo acusó de haber tergiversado su esencia al establecer un símil entre su religión y la violencia.
Alí Bardakoglu, director del Departamento de Asuntos Religiosos ante el Gobierno turco, puso en entredicho la llegada del Sumo Pontífice, programada para noviembre, porque “no ve interés alguno para el mundo musulmán en la visita a Turquía de una persona con semejantes convicciones con respecto al Islam y su profeta”.
La respuesta de Kuwait fue implacable. El secretario del partido Nación Islámica, Hakem al Mutairi, instó a los países musulmanes a llamar a sus embajadores en el Vaticano “hasta que el Papa se disculpe”. Munich (Alemania), AFP