La Cámara de Representantes de EEUU, bajo control republicano, aprobó ayer la construcción de un doble muro de 1.125 kilómetros de largo en la frontera con México, tras un agitado debate sobre la inmigración ilegal.
La medida, aprobada con 283 votos a favor y 138 en contra, pasa ahora al Senado, donde muchos republicanos —divididos sobre el asunto— ya habían aprobado en mayo pasado un proyecto de reforma migratoria integral.
El debate y votación del proyecto reflejó las continuas divisiones entre demócratas y republicanos sobre cómo frenar el flujo de inmigrantes indocumentados a Estados Unidos.
En respuesta, el canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, calificó de "desafortunado" el proyecto de ley que propone la construcción de un muro. Washington, EFE y Nueva York, AFP