Bolivia cuida al ozono, pero los autos usados no ayudan Al recordarse el Día del Ozono, el Gobierno dice que el país avanzó en preservar la capa y asegura que los autos “transformers” lo deterioran.
Con la implementación de programas para la reducción de sustancias agotadoras del ozono, Bolivia está contribuyendo a la recuperación del “escudo” que filtra las radiaciones solares que son dañinas para la salud humana. No obstante, en el mercado interno los autos usados que se venden son altamente contaminantes, advirtió ayer el viceministro de Medio Ambiente y Planificación, Jhon Vargas.
En oportunidad de la celebración del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, hoy, Vargas dijo que el país está cumpliendo los compromisos asumidos en el marco del protocolo de Montreal. Los datos muestran que “hemos superado las metas de reducción de consumo de sustancias que dañan el ozono”.
La autoridad gubernamental reflexionó y dijo que hoy debe ser una oportunidad para pensar en “cuidar la salud, pues el deterioro de la capa estratosférica del ozono genera perturbaciones que incrementan los índices de radiación ultravioleta solar, lo que puede provocar daños directos como cataratas en los ojos, cáncer en la piel y daños a nuestro sistema de defensas”.
De acuerdo a la comisión gubernamental del ozono, en el altiplano boliviano existe mayor llegada de radiación solar, particularmente porque esta región está muy cerca de la Línea del Ecuador lo que implica que los rayos del sol lleguen directamente y con fuerza a estas regiones.
Por esto, indican que las personas que están sometidas a esta exposición tienen mayor riesgo de contraer algunas enfermedades.
El coordinador de la Comisión Gubernamental del Ozono, Álex Suárez, dijo que para contribuir a reducir los daños contra la capa de ozono se han implementado programas para el cambio tecnológico principalmente de refrigerantes y cambio de prácticas en materia agrícola.
El cambio tecnológico se refiere principalmente a refrigerantes que contienen CFC 12 (sustancia refrigerante que contamina el ozono) utilizado para electrodomésticos o aire acondicionado de vehículos.
En esta material dijo que se capacitó a más de 380 técnicos en uso de nuevas tecnologías de refrigeración y se entregó equipos para recuperación y reciclaje de gases en todo el país. No obstante de estas contribuciones, el viceministro Vargas advirtió que el uso de vehículos usados es altamente contaminante. “Nos referimos a los autos viejos que llegan del Japón que son antiguos y a diesel”, señaló.
Asimismo, mencionó como un fenómeno nuevo la contaminación que están provocando automóviles que ingresaron al mercado nacional y que provienen de los recuperados después de la inundación en Estados Unidos conocido como Katrina.
“Estos autos aparentemente están bien y son lindos, sin embargo por dentro están totalmente oxidados y son de alto riesgo”, sostuvo Vargas.
La capa se recupera, pero hay otras amenazas
Según la evaluación de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la capa de ozono estratosférico, que protege la vida en la Tierra del exceso de radiación solar, se reconstituirá entre cinco a 15 años más tarde de lo previsto.
Esta evaluación, sin embargo, también destaca que en la estratósfera, las concentraciones de sustancias que destruyen la capa de ozono “siguen disminuyendo”.
Según Achim Steiner, director del PNUMA, “los primeros indicios de recuperación de la atmósfera demuestran que el Protocolo de Montreal es eficaz. Sin embargo, dijo que “la partida no está ganada y, por lo tanto, debemos redoblar nuestros esfuerzos por reducir paulatinamente las sustancias químicas nocivas”.
Por su parte, los ecologistas, en oportunidad de la celebración del Día Internacional de Preservación de la Capa de Ozono, advirtieron que el aumento del uso de determinados sustitutos para los gases de efecto invernadero, promovido por las agencias internacionales implicadas en la protección de la capa de ozono, podría, por el contrario, agravar el calentamiento del planeta.
En ese marco, advierte que se debe tener en cuenta sus efectos negativos WWF/Adena. OMM y Redacción Central