La Policía iraquí ha encontrado en Bagdad los cadáveres de 47 personas con impactos de bala y señales de torturas, con lo que asciende a 161 el número de cuerpos hallados en similares circunstancias en la capital durante los últimos tres días.
La Policía cree que esos cadáveres pertenecen a víctimas de la violencia sectaria entre chiíes y suníes, que azota Irak desde que el 22 de febrero pasado fuera atacado un mausoleo venerado por la mayoritaria comunidad chií en Samarrá, al norte de la capital.
Los cuerpos que se hallan a diario desde entonces son trasladados al Hospital Al Adly, donde está el principal depósito de cadáveres de Bagdad. Este depósito recibió entre febrero y julio más de 8.000 víctimas de la violencia sectaria. Bagdad, EFE