Cerca de las 13.30 de ayer, el asambleísta del MAS Román Loayza dejó el hospital Oncológico de Cochabamba. Fue dado de alta después de haber estado al borde de la muerte debido a una caída en la Asamblea Constituyente, y ahora dijo que uno de sus principales objetivos es retornar.
“Si el tiempo me alcanza después del tratamiento me incorporaré a la Asamblea”, anunció, aún débil pero completamente lúcido y bien informado sobre la coyuntura política nacional.
“Todos tenemos que estar al servicio del pueblo, si hacemos eso responderemos a la demandas sociales, sino nos caeremos”, dijo el constituyente, quien tras el accidente tuvo que dejar la jefatura de bancada del MAS.
“Debemos tender a la unidad nacional para ser protagonistas de un cambio real, debemos emprender una lucha para cambiar nuestro país, que no puede seguir teniendo recursos naturales para otros países”, agregó.
El director de hospital Oncológico, Hernán Verdecio, explicó que “gracias a Dios (Loayza) ha evolucionado muy bien, está en condiciones de ser dado de alta, pero seguirá con controles periódicos, tanto del oído como de la parte encéfalo craneana que ha sido afectada con su caída”.
Antes de abandonar el hospital en una silla de ruedas, Loayza reiteró que se siente “muy bien”, aunque apuntó que el accidente que sufrió y que casi le cuesta la vida le ha servido para darse cuenta de algunos errores.
“He cometido algunos errores, por eso creo que esto ha sido un castigo y ese castigo se está convirtiendo en una forma de reacción para más que nunca trabajar por los pobres de nuestro país, más que todo para recuperar nuestra identidad cultural e ideológica”. Redacción, Cochabamba