Lula subestima al país y Villegas anuncia dureza El Presidente brasileño dice que si Petrobras deja de explorar gas en el país, los que “sufrirán serán los bolivianos”. Villegas asegura que el Ejecutivo hará cumplir el plazo para la nacionalización.
REUNIÓN • Carlos Villegas y el equipo de hidrocarburos (der.) se reunieron ayer con los ejecutivos de Repsol.
A menos de seis semanas de expirar el plazo para que las empresas petroleras ajusten sus acciones al decreto de nacionalización, Brasil y Bolivia protagonizaron ayer un nuevo duelo verbal.
Mientras el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió sobre los efectos negativos para el país si decide suspender los envíos de gas a esa nación, el ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, dijo que la brasileña Petrobras no le “doblará la mano”.
Lula da Silva, en una entrevista concedida a varios medios de comunicación de Brasil, indicó que advirtió a La Paz que si a los brasileños le colocan “la espada sobre la cabeza”, los que sufrirán serán los bolivianos.
“Tengo nítida noción de la supremacía brasileña delante de Bolivia. Entonces, ¿por qué tengo que hacer bravatas?”, aseguró Lula, quien aludió así a las críticas que su gobierno ha recibido por su posición “tibia” y “paciente” ante la decisión de Bolivia de asumir de hecho el monopolio sobre la distribución de petróleo y sus derivados, lo que equivale a quitarle ese negocio a Petrobras, propietaria de las dos plantas de refino más grandes en el país.
Agregó que si Petrobras “deja de explorar gas, va a faltar gas de cocina y gasolina en Bolivia. Cuando conversé con (el presidente) Evo Morales, agarré un mapa de América del Sur y le mostré la situación de Bolivia, donde está Venezuela. Le dije: \'no sirve que me coloquen la espada sobre la cabeza, si yo no quisiera el gas de ustedes, ustedes van a sufrir más que nosotros\'”.
Por su parte, el nuevo Ministro de Hidrocarburos afirmó que la estatal brasileña Petrobras no le “doblará la mano” y que sigue vigente el plazo, que vence el 28 de octubre, para que las multinacionales firmen nuevos contratos si desean continuar en el país.
Villegas Quiroga hizo esa advertencia al recibir el despacho de su antecesor, Andrés Soliz Rada, quien dimitió el viernes por negarse a anular una resolución que afectaba a Petrobras y disgustó al Gobierno brasileño.
Aclaró que esa medida ha sido “congelada” para generar “condiciones auspiciosas para la negociación”, pero no anulada. “Esa resolución se aplicará”, afirmó.
También advirtió que de no llegarse a un acuerdo con Petrobras y con las otras empresas petroleras que operan en Bolivia, el Gobierno aplicará el decreto de nacionalización, el cual impedirá a estas compañías continuar su operación en el país.
“El decreto de la nacionalización establece (un plazo de) 180 días, que fenece el 28 de octubre (...) En la medida en que no se logre acuerdos hasta esa fecha, se aplicará el decreto de nacionalización en su artículo tres”.
“Y seremos inflexibles para la aplicación de ese decreto, que señala que el Estado boliviano a través del Gobierno tomará las decisiones para participar en todos los campos y en toda la cadena hidrocarburífera”, agregó.
El artículo tres del decreto señala que al término de los 180 días, las compañías que no hayan firmado contratos no podrán seguir operando en el país. Indica, además, que para garantizar la continuidad de la producción, YPFB tomará a su cargo la operación de los campos de las compañías que se nieguen a acatar o impidan el cumplimiento del decreto de nacionalización. Pese a la advertencia, Villegas manifestó la disposición del Gobierno a dialogar. Brasilia-La Paz, AP-EFE-La Razón
Repsol busca un acuerdo
El equipo de hidrocarburos del Gobierno y la empresa hispano-argentina Repsol-YPF continuarán hoy las negociaciones para la firma de los nuevos contratos petroleros.
La primera cita, cumplida ayer, fue de largo alcance, pero los avances no fueron detallados ni por el Gobierno ni por los ejecutivos de la petrolera.
Tanto las autoridades de Gobierno como la delegación de la compañía se excusaron de referirse a los detalles, pero aseguraron que están dispuestos a continuar el diálogo con la finalidad de alcanzar soluciones para el nuevo estatus de la petrolera en Bolivia. La reunión fue “continuada”, indicó a la Agencia Fides el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Juan Carlos Ortiz, cuando se tomaron un respiro para asistir a la entrega del despacho del Ministerio de Hidrocarburos.
La cita se realizó desde las 9.30 de la mañana hasta las 19.00. La delegación de la petrolera estuvo presidida por el director de la Unidad de Negocios en Bolivia, Luis García. Repsol-YPF es la petrolera con mayores reservas en los bloques que opera. También es socia en dos megacampos.