El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el mandatario iraní, Mahmud Ahmadinejad, aprovecharon los debates de la Asamblea General de la ONU en Nueva York y algunas actividades paralelas, para desplegar una ofensiva verbal contra EEUU, a dos frentes y en su propio territorio.
Chávez, que durante su discurso del miércoles llamó a Bush "diablo", "tirano" y "mentiroso", y lo describió como una amenaza para la humanidad, trasladó ayer a las calles de la Gran Manzana sus ataques al Presidente de la primera potencia.
"Bush es un alcohólico, un hombre enfermo y acomplejado", dijo el Mandatario venezolano durante un acto para anunciar la expansión de un programa de combustible barato para calefacción que Venezuela patrocina.
Entretanto, el secretario de la ONU, Kofi Annan, pidió al Consejo de Seguridad que ayude a "construir un puente" entre palestinos e israelíes para que alcancen la paz. "La mayoría de los israelíes y de los palestinos desean la paz. Lo que necesitan desesperadamente es construir un puente que les permita alcanzar la paz", dijo Annan. Nueva York, AFP y EFE