Autoridades y pobladores de los municipios cochabambinos de Quillacollo y Sacaba pretenden retomar las actividades tras cerca de 20 días de perjuicio, debido a las pugnas políticas entre militantes del MAS que pretenden la silla edil en ambos casos.
En Quillacollo, los campesinos de la zona de Huanchi Rancho cedieron a la presión del municipio y abrieron las válvulas que suministran de agua a esa ciudad. La protesta llevaba tres días y ya había afectado a la parte central del área urbanizada.
Según el alcalde Ricardo Mercado, que retomó la Alcaldía el martes, los comunarios accedieron a su pedido luego de que la comuna se comprometió a no perforar más pozos en esa área.
“Se llegó a consensuar pacíficamente sin que la fuerza pública intervenga”. Agregó que la protesta fue “digitada” por concejales masistas opositores. Citó a Orlando Espinoza, contra quienes instaurará una querella penal por el cierre de las llaves.
En Sacaba, tras dos semanas de conflicto, el burgomaestre Wálter Terán sostuvo que la paz y las obras vuelven a la región, y anunció el asfaltado de una importante vía y la entrega de 35 computadoras para 14 centros educativos, en los siguientes días.
Así, ayer inició las obras en la calle Granado, ubicada en el centro de esa población. “En estos cuatro meses de período municipal hemos lanzado más de 300 obras que están en ejecución”.
En ambos casos, el presidente Evo Morales pidió a los alcaldes licenciarse para que la paz retorne. Redacción Cochabamba