La violencia mata a la pasión por el fútbol argentino Agresiones a un árbitro y a un asistente, ataques entre los hinchas y amenazas a jugadores y dirigentes son moneda común en ese país.
El jugador de San Martín del Nacional B, Azcurra (der.), yace en el suelo tras recibir un disparo de bala de goma de la Policía luego de incidentes en el ascenso de Argentina.
Esto ya no es violencia... están matando gente. Si siguen así asesinarán al fútbol... y esto es lo único que tiene el pueblo. La afirmación la hizo el ex arquero de River, Germán Burgos, en el 2002.
La dramática expresión vino luego de que barrabravas mataron a tres hinchas. Cuatro años después poco cambió. El fantasma de la delincuencia todavía ronda los principales estadios de Argentina.
Entre agosto y septiembre, las amenazas al árbitro Daniel Giménez que dirigió Gimnasia La Plata-Boca Juniors, agresiones a los hinchas de River Plate en Jujuy y los ataques entre aficionados de Colón y Vélez sólo fueron una muestra más de estos escándalos.
“Lo que ocurre en Argentina no es la violencia tradicional, la del aporreo y el escupitajo, esa del exceso razonable de los matones. Es la danza de los asesinos, el festín grotesco que se dan con la excusa del fervor popular”, así describió el columnista de la BBC Raúl Fain Binda a este fenómeno.
La suspensión del partido del 16 de septiembre entre Colón y Vélez, por la agresión contra el juez de línea Horacio Herrero desde las tribunas, se convirtió en otro capítulo más de la serie de escándalos en el torneo Apertura 2006.
Otro problema estalló el 17 de septiembre en la ciudad de San Salvador de Jujuy, donde tres hinchas de River Plate fueron heridos con balas de goma disparadas por uniformados que intentaban sofocar un enfrentamiento con seguidores del Lobo jujeño previo al partido.
Antes, el 10 de septiembre, el lance entre Gimnasia y Boca, con ventaja de 1-0 para el primero, fue suspendido porque el árbitro Giménez denunció que el presidente platense, Juan José Muñoz, lo amenazó en el vestuario. De su lado, el partido Godoy Cruz y Arsenal, en Mendoza, sólo duró 16 minutos, en medio de incidentes.
Pero además de los duelos inconclusos, también se registraron otros incidentes esta temporada.
La noche del 16 de septiembre, antes de la derrota de Racing ante Arsenal (3-2), hubo varios choques entre sectores internos de las barrabravas de la Academia, aunque no se registraron heridos de gravedad.
Otro caso similar se produjo en River, cuando después de la derrota en el clásico que perdió ante Racing (3-1) un grupo de violentos ingresó en el estacionamiento del estadio Monumental, destrozó vidrios y pinchó neumáticos en los automóviles de los jugadores, DT y dirigentes.
Poco después, el presidente de River, José María Aguilar, recibió amenazas de muerte en su celular. “Llegará un momento en que te va a dar miedo salir a la cancha”, dijo entonces el arquero de River Juan Carrizo.
“Cada partido es una guerra. Se sabe cuándo empieza, pero no cuándo acaba”, señaló el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Julio Humberto Grondona. Buenos Aires, AFP-EFE-BBC-Marcas
El partido Godoy Cruz-Arsenal sólo se jugó 16 minutos y fue suspendido por incidentes entre los hinchas.
Otros datos
En la temporada 2002 Murieron tres personas, una de ellas un niño que jugaba a ser hombre, Sebastián Garibaldi, un chico de 14 años que aprendió muy rápido el alfabeto del espanto.
Tres partidos suspendidos Hasta el 16 de septiembre se llevaban disputados 64 partidos del torneo Apertura 2006 y tres de ellos debieron ser suspendidos por cuestiones relacionadas con hechos de violencia en los estadios.
Sanciones a clubes Desde organismos de seguridad relacionados con el fútbol se pide insistentemente sanciones disciplinarias para los clubes cuyos hinchas protagonicen incidentes, algo que la AFA no ve con buenos ojos.
En el año 2000 Con el intento de parar la violencia, en 1985 se sancionó en Argentina la Ley 23.184. Por aquel entonces murió Adrián Scaserra, de 14 años. 21 años más tarde, los asesinos de Scaserra siguen todavía impunes. La ley fracasó.
Un juez es amenazado tras el primer tiempo
El árbitro Giménez suspendió el partido Gimnasia y Boca, tras ser hostigado por el presidente del local. Gimnasia y Esgrima de La Plata ganaba por 1-0 a Boca Juniors al final del primer tiempo, pero el presidente platense Juan José Muñoz amenazó al árbitro Daniel Giménez que tras esto decidió suspender el compromiso.
El episodio sucedió el 10 de septiembre. Muñoz y un grupo de personas entraron al vestuario y amenazaron a Giménez, dijo a la prensa Pedro Pompilio, vicepresidente del Boca Juniors.
Giménez informó su decisión a los capitanes de ambos equipos (Marcelo Goux y Martín Palermo) cinco minutos después de entrar a los camarines, pero no hubo un aviso formal al público que ocupaba las graderías, que comenzó a retirarse del estadio al comprobar que los futbolistas no regresaban al principal campo de juego.
La insólita situación se produjo cuando el equipo local ganaba por 1-0 con el tanto anotado por el delantero uruguayo Santiago Silva (m.29), de tiro penal.
Giménez había amonestado en los 45 minutos jugados a seis futbolistas del Gimnasia y Esgrima y expulsado a su entrenador, el ex jugador Pedro Troglio.
En el ambiente futbolístico sorprendió que el árbitro Giménez no hubiera denunciado ante las autoridades policiales en el momento de los hechos al presidente del Gimnasia y Esgrima y solicitado garantías para que el partido continuase. Buenos Aires, EFE y Marcas