Los volúmenes de exportación de gas Las cifras sobre producción de gas están haciendo crisis, si se las compara con los volúmenes comprometidos para la exportación. El país está esperando que se haga lo necesario para que la riqueza del subsuelo sirva para el progreso de los bolivianos.
En los últimos días las exportaciones de gas natural a Brasil marcaron un récord histórico de 31,4 millones de metros cúbicos diarios, según informaciones de la Superintendencia de Hidrocarburos. Esto abre dudas acerca de los volúmenes de producción de gas natural frente a los compromisos de exportación que debe honrar el país.
Bolivia tiene suscrito un contrato para la exportación a Brasil de hasta 30 millones de metros cúbicos diarios, cuando ese país lo requiera. Los volúmenes pedidos en los últimos días muestran que podría estar muy cerca el día en que las exportaciones, ahora en un promedio diario de 26 millones de metros cúbicos, se mantengan en los 30 millones comprometidos.
Por otro lado, Bolivia tiene el compromiso de exportar a la República Argentina hasta 7,7 millones de metros cúbicos diarios, de los que por ahora se envían solamente 5 millones.
En el caso brasileño, como se sabe, el contrato vigente contiene una cláusula por la cual Bolivia debe cumplir el compromiso de venta o pagar por el volumen que no haya podido enviar. Esta figura ha sido expresada en el contrato con la frase en inglés de "delivery or pay", que significa entrega o paga.
Si Brasil pidiera todo el volumen al que tiene derecho y lo mismo hiciera Argentina, la producción boliviana no daría abasto, dijo en los últimos días el presidente de Petrobras-Bolivia, Fernando Freitas. Por el momento, la producción de gas natural llega a 33 millones de metros cúbicos.
La aritmética se hace difícil. Bolivia podría verse, muy pronto, en la compleja situación de tener que suspender las exportaciones a la Argentina, pues no puede dejar de cumplir su compromiso con Brasil y mucho menos puede dejar de atender la demanda interna.
Estas cifras dan más dramatismo al proceso de negociación que mantiene el Gobierno nacional con las empresas petroleras. Sobre todo porque las empresas mantienen la determinación de no invertir en el país para aumentar la producción.
El Ejecutivo ha informado que en las negociaciones con las empresas petroleras se ha abierto la posibilidad de que se vuelva a la figura de los contratos de asociación. Es probable que esa forma de entendimiento ayude a que se reanuden las inversiones hidrocarburíferas en el país.
Por el momento no existen ni siquiera equipos de perforación en Bolivia al alcance de las petroleras. Si se llegara a un acuerdo, pasarían varios meses antes de que se reanuden los trabajos necesarios para que aumente la producción de gas.
Los ingresos del país dependen cada vez más de las actividades del sector petrolero. El grado de dependencia respecto de ese sector se ha ido acrecentando conforme bajaban las inversiones en otros sectores.
El ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, tiene en sus manos en estos momentos la aparatosa tarea de hacer que vuelva a moverse la actividad petrolera, por el momento paralizada por las reformas de los últimos meses.
Las cifras sobre producción de gas están haciendo crisis, si se las compara con los volúmenes comprometidos para la exportación. Entretanto, Bolivia está esperando que se haga lo necesario para que la riqueza del subsuelo sirva para el progreso de los bolivianos, lo antes posible.