El Ejecutivo insiste en invocar a las movilizaciones sociales para consolidar las transformaciones que impulsa. Ayer lo hizo a través del viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, quien exhortó a un centenar de campesinos e indígenas reunidos con los asambleístas del MAS en Sucre, a movilizarse para exigir la pronta aprobación de las reformas a la Ley INRA en el Congreso. “El camino es la movilización”, dijo.
En el encuentro, realizado en la Fundación Pachamama, recordó que en el pasado la movilización de las mayorías sociales le devolvió la democracia al país. “Ahora debe hacer posible la realización de las transformaciones revolucionarias que deben darse”.
Justificó su pedido de movilizaciones sociales indicando que servirían “para abrir la reforma agraria” y calificó su exhortación como “un impulso legítimo a una transformación urgente para construir la democracia en paz”.
El llamado sorprendió a los asistentes e inclusive fue tomado como una contradicción por la representación de los indígenas del oriente, que ayer hizo notar que, cuando ellos bloqueaban en Santa Cruz la anterior semana, el vicepresidente Álvaro García les instó a desmovilizarse.
“¿Qué tipo de movilizaciones quieren?, que digan claramente”, cuestiónó uno de sus representantes, intervención que fue respaldada con aplausos. Luego, el viceministro explicó a la prensa que “la movilización no necesariamente tiene que ser violenta”.
Cuando La Razón le consultó si no le parecía riesgoso para la democracia convocar a movilizaciones en el actual momento de confrontaciones que se vive en el país, respondió que no y que al Gobierno le parecía “legítimo y necesario” hacerlo.
La convocatoria de Almaraz se produjo cuatro días después que García Linera convocara a los mismos grupos sociales, en La Paz y en Santa Cruz, a movilizarse para defender el proceso de transformaciones que impulsa el gobierno del presidente Evo Morales Ayma. Redacción Sucre
Las regiones
"Hay que facilitar las cosas" Francisco Navajas, cívico de Tarija
“Siempre es bueno coordinar y respetar la normatividad jurídica sin excesos y sin pasiones. Hay que facilitar las cosas, pero dentro de lo coherente. Hay cosas que seguramente van a ser por mayoría, como los deberes, obligaciones y la parte de salud, lo otro sí, tiene que ser por dos tercios. Una posición de aprobar todo por mayoría absoluta es un atentado a la paz social del país. Tenemos tres temas fundamentales, nuestro territorio —se quiere crear un nuevo territorio—, nuestro patrimonio —nuestra identidad, nuestra creencia en Dios y las regalías— y la parte de las autonomías. Tiene que haber diálogo entre todos por el bien del país. Hay la parte de obligaciones que no se va a poder cambiar mucho, pero hay que avanzar en la Constituyente”.
"Buena forma de abrir el diálogo" José Luis Paredes, prefecto de La Paz
"El Vicepresidente nos planteó esa fórmula mixta cuando nos reunimos con él y me parece que es una buena forma de abrir el diálogo. Es una primera propuesta y habrá que trabajar sobre ese tema y tratar de encontrar un mejor nivel de decisión que contente a la posición de la mayoría absoluta y las minorías que existen en la Constituyente. Inicialmente está bien, pero hay que discutirla, hay que precisarla. Por ejemplo, ¿qué pasa si no se llegan a los dos tercios en determinado tema? Una de las propuestas que tenían ellos (el MAS) es que se va a referéndum. Entonces me parece que es mejor que de una vez vayamos al referéndum con todo. Creo que debe respetarse hasta el final la necesidad de que se llegue sí o sí a los dos tercios para aprobar las normas trascendentales”.
"Que todo sea consensuado " Jaime Santa Cruz, Comité pro Santa Cruz
“Lo que se trata es que todo lo que se vaya avanzando (en la Asamblea) sea consensuado, es decir, con los dos tercios. Ellos (el MAS) están tratando de dejar los temas conflictivos para después en un referéndum. Hemos analizado esto y tendríamos que ir a un referéndum mínimo con 56 preguntas. Eso sería muy complicado para la gente. Cuando hicimos el referéndum del gas, con cinco preguntas la confusión fue total. No se trata de caprichos, se trata de respetar la Constitución (...) Nosotros mantenemos lo que dice la Ley de Convocatoria, que ha sido elaborada por este Gobierno, promulgada por el Presidente y hecha por el Vicepresidente. No es capricho. Lo que queremos es que todos los bolivianos nos sintamos participados y representados en esa nueva Constitución”.
"Me parece una insolencia" Alberto Melgar, Comité del Beni
“Si permitimos violar la ley hoy día, vamos a dar un mal precedente para el futuro, no solamente con este Gobierno, sino con los que vengan. No podemos aceptar una nueva Constitución Política del Estado que surja de la ilegalidad. O somos correctos con todo, o de una vez hacemos de este país un verdadero carnaval. Me parece una insolencia que el propio Poder Ejecutivo, los representantes de los bolivianos, estén queriendo violar una ley que ellos han aprobado. Le daremos pues mayor legalidad a una norma y haremos que toditos los bolivianos estemos de acuerdo con esta norma. Aquí no se trata de imponer un capricho o de querer hacerle daño a alguien. Lo que queremos las regiones es que se cumpla la ley para todos. La ley no puede beneficiar a unos y perjudicar a otros”.
"No cambiamos de posición" Ana Melena, Comité de Pando
“Nosotros tenemos la misma posición del comienzo . Está establecido en la Ley de Convocatoria, está establecido en la Constitución. Eso sí se debe respetar. Es un posicionamiento no regional, sino nacional. Es el sentimiento de todos los bolivianos de que esto se viabilice. La intención del Gobierno es nomás hacer una dictadura, pero va a tener que repensarlo porque la situación, ahorita, está difícil. Los sectores aquí en Pando, como el productivo, están en estado de emergencia. No van a permitir jamás que se dé esto y creo que va a haber una manifestación masiva el día en que el Gobierno imponga esa su posición. No se trata de ceder. No es una cosa de capricho, es una cuestión de norma, de principios. Esto es innegociable y ni siquiera se debería ponerse en tela de juicio”.