El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, atribuyó ayer responsabilidad al presidente de su Partido de los Trabajadores (PT), Ricardo Berzoini, del escándalo que avivó la posibilidad de definir en una segunda vuelta electoral contra el socialdemócrata Geraldo Alckmin.
Lula cuestionó a Berzoini, ex jefe de su campaña, por haber contratado a “un montón de chiflados”, para intentar comprar informaciones supuestamente comprometedoras contra Alckmin y José Serra, candidato al gobierno de Sao Paulo.
“En el caso del personal responsable de la seudo inteligencia de mi campaña ni siquiera fui yo quien lo elegí (...) fue el presidente del partido (Berzoini), que era coordinador de la campaña electoral”, declaró Lula a radios de Río de Janeiro y Sao Paulo.
Voceros del PT dijeron a la AFP que Berzoini “no se siente cuestionado porque” la responsabilidad de los contratos de las personas no asume los actos de esas personas. Sao Paulo, AFP