La postura del presidente italiano, Giorgio Napolitano, favorable a la apertura de un debate sobre la eutanasia —tras conocer el llamamiento que le ha hecho un enfermo terminal— ha levantado una polémica entre la clase política de Italia y las críticas de la oposición conservadora.
Numerosos dirigentes políticos ya se han pronunciado sobre las palabras de Napolitano, entre ellos los presidentes de la Cámara de Diputados, el comunista Fausto Bertinotti, y del Senado, el democristiano Franco Marini.
Bertinotti dijo que las palabras de Napolitano "están a la altura de un problema dramático" y deben ser escuchadas, mientras que Marini, aunque no rechazó un debate sobre el tema, insistió en que en Italia "no hay espacio para la eutanasia". Roma, EFE