Con recitales en todo el país y emisiones de televisión, Rusia rindió homenaje ayer a su compositor más censurado durante la época soviética, Dimitri Shostakovich, nacido hace un siglo y cuya música aún suena como símbolo de su propia tragedia.
Mstislav Rostropovich, violonchelista y director de orquesta, antiguo amigo de Shostakovich (1906-1975), dirigió el lunes por la noche la orquesta sinfónica Svetlanov en el Conservatorio de Moscú. Otro reputado director de orquesta, Guennadi Rojdestvenski, condujo en el teatro moscovita Bolshoi Lady Macbeth de Mzensk (1934), la ópera de Shostakovich que le valió sus primeras tensiones con el régimen de Stalin.
Shostakovich no había cumplido los 20 años cuando publicó una Primera sinfonía que rápidamente se convirtió en un éxito internacional. Su primera ópera, La Nariz, vio la luz en 1929. Cinco años más tarde, llegó su Lady Macbeth de Mzensk, que fue acogida con entusiasmo por el público pero con recelo por Stalin, a quien disgustó su modernidad.
La ópera fue prohibida y Shostakovich debió reescribirla, suprimiendo en particular las escenas consideradas demasiado "naturalistas" y obscenas, en un país en el que el sexo estaba sepultado. Después, el artista fue arrinconado a escribir música para películas. Moscú, AFP