El ex Beatle Paul McCartney presentó ayer en Londres su último álbum, una obra clásica llamada Ecce Cor Meum (Este es mi corazón) en la cual trabajó 8 años y que estuvo marcada por la muerte de su primera esposa, Linda.
El disco contiene “el espíritu” de Linda y el dolor después de su muerte a causa de un cáncer de seno en 1998, explicó el cantante en una conferencia de prensa.
McCartney, de 64 años, también dijo que se siente “bien”, a pesar de encontrarse en pleno divorcio de su segunda esposa Heather Mills, quien reclama al ex Beatle hasta 200 millones de libras (380 millones de dólares).
Pese a ello, Paul ha vuelto a salir de fiesta: “Estoy preparado para empezar a vivir de nuevo...Y me refiero a una vida en mayúsculas”, habría dicho McCartney ante otros invitados que asistieron el fin de semana a la recepción que ofreció la hija de su primer matrimonio, la diseñadora Estella McCartney, y su yerno Alasdhair Willis. Paul McCartney, de 64 años, y Heather Mills, de 38, con la que tiene una hija, Beatrice, de dos años, se separaron en mayo después de cuatro años de convivencia.
Ecce Cor Meum, un oratorio en cuatro movimientos para coro y orquesta escrito en inglés y latín, es una obra compuesta a pedido del ex presidente del Magdalen College de Oxford.
“Comencé cuando Linda todavía vivía, fuimos al Magdalen College juntos, están allí muchos de nuestros recuerdos. Cuando falleció, me derrumbé, necesité casi un año para recuperarme”, explicó el artista a la prensa.
Se trata del cuarto disco de música clásica de McCartney. El primero, The Liverpool Oratorio, fue grabado en 1991. Le siguieron Standing Stone en 1997 y Working Classical en 1999.
Paul McCartney estudió latín en el colegio para varones de Liverpool. El título de Ecce Cor Meum le fue sugerido por una inscripción en una estatua de la Iglesia de San Ignacio de Loyola de Nueva York, donde se disponía a dar un recital en 1996.
El álbum Ecce Cor Meum, producido por John Fraser y grabado en marzo en los estudios de Abbey Road, será tocado en preestreno en el Royal Albert Hall de Londres el 3 de noviembre. Londres, AFP-DPA