La presión de los desocupados de Huanuni llega hoy a su fin El corte de rutas duró tres días. El acuerdo surgió esta madrugada con el compromiso de que el Gobierno se esforzará por crear fuentes de trabajo para 1.500 personas. El documento será evaluado en Caihuasi.
Tras 14 horas de negociación, el Gobierno y los dirigentes de los mineros asalariados de Huanuni llegaron a un acuerdo, sin embargo, el mismo no logró levantar el bloqueo de caminos que protagonizan desde el martes en la localidad de Caihuasi.
El documento era considerado, esta madrugada, en el punto del bloqueo que vincula a Oruro y Cochabamba, con el resto del país. Entre tanto, los conductores de los camiones y pasajeros de los buses varados en el lugar permanecían a la espera de una respuesta positiva.
La reunión de las partes realizada en la Vicepresidencia de la República culminó con la elaboración de un pre-acuerdo de ocho puntos. El principal se refiere a la realización de proyectos destinados a generar gradualmente 1.500 empleos para el sector minero asalariado del centro minero de Huanuni.
El pre-acuerdo ratifica que el Sindicato de Trabajadores Mineros de Huanuni es parte activa de la discusión y búsqueda de consensos para la aprobación del nuevo Código de Minería. El Gobierno hará todas las gestiones para la recuperación de todos los dineros depositados en el Banco Nacional de Bolivia.
El Ejecutivo, además, se comprometió, entre otros puntos, a entregar a las organizaciones mineras el proyecto del Decreto Reglamentario de la derogación del artículo 55 del D.S. 21060.
Llegar al consenso no fue fácil. Por la mañana, el vicepresidente Álvaro García Linera se reunió con la dirigencia de los mineros en un intento por persuadirlos para que levanten el bloqueo. Sin embargo, éstos afirmaron que la medida de presión no iba a ser levantada hasta que el Ejecutivo atienda todas sus peticiones.
Desde el martes, mineros sindicalizados de Huanuni, con el apoyo de casi un millar de campesinos, bloqueaban —a la altura de la tranca de Caihuasi— la ruta que conecta el occidente con el oriente del país. Los bloqueadores plantearon un pliego petitorio compuesto por cinco puntos.
Tras este primer fracaso, García declaró a los medios: “Hay mineros de mala fe que están movilizando el bloqueo en base a esta mentira. Eso es un gran error. No existen empleos”, afirmó.
Esta declaración molestó a los mineros asalariados. Ever Choque, uno de sus dirigentes, dijo que el Gobierno se comprometió a crear 1.500 fuentes de empleo y a asignar una partida de 43 millones de dólares para la reactivación de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol).
Mientras esto sucedía en La Paz, en la población de Caihuasi, cerca de un centenar de personas perjudicadas por el bloqueo estuvieron a punto de enfrentarse con los manifestantes. La llegada de un contingente policial desde la ciudad de Oruro evitó que este amago de enfrentamiento llegue a mayores.
En esa localidad altiplánica, cientos de automotores de alto tonelaje y transporte de pasajeros permanecen en los puntos de bloqueo, mientras los mineros justifican su protesta como una medida para lograr la reactivación de la estatal Comibol.
Los camioneros denunciaron que, durante la noche del martes y miércoles, los mineros hicieron detonar cartuchos de dinamita como advertencia para quienes se atrevan a romper el bloqueo.
El ministro de Minería, Wálter Villarroel, admitió que los bloqueos en el país, que han sido recurrentes en los últimos días, impiden conseguir inversores para reactivar el sector minero.
“El Gobierno garantizó la estabilidad jurídica a las empresas extranjeras para invertir en la minería (...)”, manifestó Villarroel.