Bush fustiga a los demócratas por la guerra al terrorismo El gobernante estadounidense dice que sus opositores no ofrecen nada y que son “el partido de los valientes, huyamos”. El Senado del país del norte está a punto de aprobar una ley para el tratamiento de acusados.
Protestas por arrestos • Estas personas se manifiestan para exigir la libertad de acusados de terrorismo en Florida.
El presidente de EEUU, George W. Bush, buscó ayer limitar el daño electoral por las críticas de que la guerra en Irak estimula el reclutamiento de terroristas y describió a la oposición demócrata como deshonesta y peligrosamente débil.
Los electores estadounidenses que acudirán a votar en
noviembre en los comicios legislativos "enfrentarán una elección entre dos partidos con dos diferentes actitudes sobre esta guerra contra el terrorismo", dijo Bush en un acto para recolectar fondos para el Partido Republicano en Birmingham, Alabama, al sur de EEUU.
"Cinco años después del 9-11, el peor ataque de la historia en territorio norteamericano, los demócratas no ofrecen nada sino críticas, obstrucción y un sinfín de justificaciones", dijo, calificando a sus rivales como "el partido de los valientes, huyamos".
"Si no estuviéramos en Irak, ellos estarían usando nuestras relaciones y amistad con Israel como razón para reclutar, o las Cruzadas o caricaturas", señaló en aparente referencia a la molestia musulmana por las reciente publicación en Dinamarca de unas caricaturas de Mahoma.
Los comentarios de Bush estaban directamente dirigidos a los demócratas que esgrimen un recientemente informe desclasificado de inteligencia, preparado por las 16 agencias de espionaje de EEUU, que advierte que la guerra en Irak está incrementando las filas de los terroristas.
Las exhortaciones de Bush ocurren cuando el Congreso estadounidense está a punto de aprobar la controvertida ley sobre el tratamiento de prisioneros de la "guerra contra el terrorismo", una norma acusada por sus detractores de encubrir legalmente prácticas de tortura.
Bush acudió la mañana de ayer al Congreso para convencer al Senado de aprobar definitivamente la ley, después de que la Cámara de Representantes diera su visto bueno el miércoles, en medio de las críticas de especialistas en derecho humanitario.
Los republicanos se comprometieron a hacer todo lo posible para que el texto sea aprobado antes del receso en el Congreso, para que el presidente pueda firmarlo rápidamente y esgrimirlo durante la campaña de las legislativas del 7 de noviembre. Washington y Birmingham (EEUU), AFP