Los partidos de la oposición decidieron permanecer en la Constituyente, no obstante que su rol quedó limitado al discurso, una vez que el MAS decidió avanzar en la aprobación del reglamento de debates por mayoría absoluta.
“Mi presencia ya no es indispensable. Ya no somos necesarios. Da lo mismo estar en la testera, en el plenario o en otro sitio”, declaró decepcionado el asambleísta Willy Padilla (CN), cuarto secretario de la directiva de la Asamblea Constituyente.
“No estoy seguro si voy a continuar siendo parte de esto, o simplemente voy a ser un espectador, que es a lo que nos están llevando a los constituyentes que no estamos con ellos (MAS)”.
René Muruchi, jefe de bancada de AS, señaló que lo único que ahora le queda a la oposición es “seguir debatiendo a profundidad y en ese debate hacer entender de una vez por todas (al MAS) que se trata de construir un país con la mayor cantidad de los sectores sociales para la redacción de la nueva Constitución”.
El jefe de bancada de Podemos, Rubén Darío Cuéllar, anunció que pese a las actitudes totalitarias del MAS continuarán asistiendo a las sesiones.
“El mandato que tenemos de la ciudadana es ir a la Constituyente y hacer escuchar su voz y su voz no está con el MAS”. Dijo que no todo está perdido y anunció que presentarán “todos los recursos que la ley nos permite” para impedir que el oficialismo continúe con el avasallamiento.
Sin embargo, su correligionario Juan Carlos Velarde, abogado de profesión, opinó que de concretarse la declaratoria de plenipotenciaria de la Asamblea Constituyente, ningún recurso tendría efecto sobre ella.
Por su parte, el constituyente del MNR, Guillermo Richter, denunció que el reglamento fue aprobado “sin que exista el marco legal para dicha aprobación”, y expresó su preocupación por las consecuencias legales que pudieran presentarse en el futuro.
Sin embargo, ninguno de los partidos de oposición decidió aún tomar algunas acciones judiciales contra la Asamblea.