Brasil vive la última batalla de la guerra sucia preelectoral La oposición logró que publique el dinero que habría sido usado por el partido de Lula para comprar pruebas contra candidatos. El Gobierno asegura que es parte del escándalo montado para evitar la reelección.
La publicación de fotos de dinero que sería usado para la compra de documentos contra la oposición brasileña fue considerada este viernes por un asesor del presidente Luiz Inacio Lula da Silva como una tentativa de “patear la mesa”, a dos días de las elecciones generales.
Las fotografías de los paquetes de dinero brasileño y divisas (unos 800.000 dólares en total) fueron recibidas de una fuente de la Policía Federal ayer, informó el sitio del diario O Estado de Sao Paulo, que inmediatamente las publicó en su sitio internet.
“Es una tentativa de las élites de patear la mesa”, reaccionó el ministro de Relaciones Institucionales, Tarso Genro, uno de los asesores políticos de Lula.
La Policía Federal informó de que las fotografías, así como todo el proceso, son secretos por determinación judicial, y anunció una investigación sobre las circunstancias en que las fotos fueron filtradas. Brasilia, AFP
Del infierno al paraíso
Hace un año, las barbas de Luiz Inácio Lula da Silva casi ardían en un infierno de corrupción, pero todo pronostica que el obrero nacido en el Brasil profundo pasará cuatro años más en el paraíso del poder.
Ni siquiera parece hacer mella en su imagen el último escándalo, surgido en la recta final de la campaña y que implica a miembros de su comando de campaña electoral.
Lula es, sin dudas, un sobreviviente, y así suele definirse cuando habla de su infancia y de cuando en su familia faltaba dinero hasta para la comida. Es también sobreviviente de la política y lo ha demostrado en el último año y medio, al superar sin arañazos una de las peores crisis en Brasil. Brasilia, EFE
Sin carisma vs. lo popular
Geraldo Alckmin, un político con fama de eficiente, honesto, perseverante y aburrido, enfrenta a los 54 años el desafío de desbancar de la presidencia brasileña en las elecciones de octubre al popular mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
La tarea no se presenta fácil para este médico de profesión, ex gobernador de Sao Paulo y candidato del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), pues a juzgar por las encuestas sobre intención de voto, la derrota es segura.
Eso no parece perturbar a Alckmin, quien con la “fe del carbonero” se apega a la idea de que lo que cuenta en última instancia son los votos depositados en las urnas y no lo que digan las encuestas. Sao Paulo (Brasil), EFE
Una mujer en la historia
Heloísa Helena, una política luchadora, enérgica y radical, ha sido la candidata más agresiva de la campaña para la presidencia, que por primera vez tiene mujeres aspirantes al cargo, aunque sólo ella tiene posibilidad de despuntar.
El escándalo de última hora ha dado municiones a la oposición y a esta candidata que, con un 9 por ciento de intenciones de voto en las encuestas, confía en ser la rival de Lula en una segunda vuelta.
Nacida en Pao de Açucar, en el estado de Alagoas (al noreste), Heloísa Helena Lima es conocida por un origen humilde y una labia abundante y severa. Comenzó su carrera política en movimientos estudiantiles. Río de Janeiro (Brasil), EFE