El próximo presidente brasileño —sea Luiz Inácio Lula da Silva o Geraldo Alckmin, que disputarán la segunda vuelta el 29 de octubre— no tendrá la posibilidad de gobernar con una mayoría propia, según se desprende de los resultados de las elecciones legislativas del domingo.
Los resultados de la Cámara de Diputados fueron divulgados por estados separados, sin agruparlos por partido, y surgen de un recuento realizado por la AFP.
La clave de la gobernabilidad, según esos datos, seguirá reposando en el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), del ex presidente José Sarney (1985-90), que eligió 89 diputados sobre 513 y se convirtió en la primera bancada (hasta ahora era la segunda, con 78).
El PMDB, que participó en todos los gobiernos desde la restauración democrática (en 1985) y tiene una fuerte presencia en el interior, es un partido dividido entre caudillos regionales y polarizado entre aliados y adversarios de Lula, en cuyo gobierno tiene dos ministros.
El Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), del presidente Lula, obtuvo 83 escaños.
Esa cifra, que le asegura la segunda bancada en la Cámara, permitió limitar los daños de los escándalos de corrupción, dado que en la Cámara saliente dispone de 81 asientos (aunque el 2002 había sido elegida con 91).
Las dos fuerzas que apoyan al adversario de Lula, el socialdemócrata Alckmin, dispondrán de una bancada de 130 diputados: 65 del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y 65 del Partido del Frente Liberal (PFL), derecha. En la Cámara saliente, el PSDB tiene 59 y el PFL 64 (en la elección de 2002 habían elegido 70 y 84, respectivamente).
En el Senado, que renovó un tercio de sus efectivos (27 escaños de un total de 81), la oposición ocupará las dos principales bancadas: el PFL con 18 senadores (hasta ahora tenía 16) y el PSDB con 16 (sin cambios); le sigue el PMDB con 15 (antes 20) y el PT con 11 (antes 12).
Un tercio de los diputados y senadores elegidos deberán escoger un destino, a causa de la ley, denominada "cláusula de barrera", que les obliga a obtener por lo menos cinco por ciento de votos válidos y a elegir representantes en por lo menos nueve de los 27 estados, para tener derecho a formar bancadas. Eso obligará a los que no cumplan esos requisitos a entrar en un partido mayor o a permanecer como "parias" sin sigla. Brasilia, AFP