El juez primero de Instrucción en lo Penal, Carlos Guerrero, envió ayer a prisión, de manera preventiva, a Pablo Antonio Leytón Barrios (39), quien el 9 de septiembre atropelló a una joven, la dejó en estado de coma, y luego escapó sin socorrerla, y, supuestamente para no ser detectado, habría llevado su vehículo a un taller para cambiarle el aspecto.
Según la versión de la madre de Sharon Pamela Noriega Zabala, el sábado 9 de septiembre, a las 4.30 de la madrugada, su hija y su amiga fueron atropelladas por un vehículo Nissan Pathfinder, color blanco, de propiedad de Leytón, en la intersección de las avenidas Busch y Pasos Kanki, de la zona de Miraflores.
La amiga tuvo lesiones menos graves. Sharon, según el informe médico —está internada en la Clínica Amide—, se encuentra en estado de coma. El accidente, según el informe, le produjo un daño cerebral prácticamente irreparable.
La madre, Rocío Zabala, recurrió a los medios de comunicación para encontrar al responsable del accidente. “Recibí una llamada, me dijeron que el vehículo con las características que teníamos, había estado en un taller de Irpavi. Este hombre le había cambiado la apariencia y lo envió a Santa Cruz”.
Leytón señaló que no tuvo mala intención, “fue un hecho de tránsito. Estoy dispuesto a cubrir los daños. Escapé por protegerme de sus amigos, eran muchos”.
La madre pidió justicia. “Nada podrá reparar la pérdida. Nada me devolverá a mi hija. Debemos más de 143 mil bolivianos a la clínica y la cuenta crece día a día”.