Con 75 periodistas y otros profesionales de los medios de comunicación asesinados hasta septiembre, 2006 se ha convertido ya en el año "más mortífero" para la prensa, según informó ayer la Asociación Mundial de Periódicos (WAN).
Veintiséis de esas muertes tuvieron lugar en Irak, donde los periodistas siguen siendo "blanco de asesinatos".
El periodismo "hoy día es más peligroso que nunca" afirmó el director general de la WAN, Timothy Balding, que empezó a llevar un cómputo de los periodistas muertos desde 1997.
"Más de 500 periodistas fueron asesinados en la década anterior, a menudo por haber hecho simplemente su trabajo", subrayó.
Después de Irak, el país más peligroso para los periodistas ha sido Filipinas, con ocho asesinatos. En Guyana hubo seis; en Sri Lanka, cinco; en Colombia, cuatro; Pakistán, tres; en Angola, China, Ecuador, India, Líbano y Venezuela se registraron dos decesos en cada uno. Y a una víctima en Afganistán, Bangladesh, Brasil, República Democrática de Congo, Guatemala, Indonesia, México, Rusia, Somalia, Sudán y Turkmenistán. París, EFE