El director regional para América Latina de Unicef, Nils Kastberg, afirmó ayer que aunque las remesas contribuyen al desarrollo infantil en la región, la ausencia de los progenitores coloca a los niños en situaciones de riesgo.
“Ya han emigrado 45 millones de latinoamericanos, actualmente se calcula que migra uno cada minuto, no podemos obviar las grandes repercusiones que esto tiene para los niños y las niñas”, dijo Kastberg en una reunión con periodistas.
El director regional del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia se encuentra en Montevideo porque hoy comienza en la capital uruguaya una reunión ministerial iberoamericana.
Según Unicef, 25 millones de 190 millones de migrantes son latinoamericanos y caribeños.
Kastberg explicó que a pesar de que las remesas contribuyen, la ausencia de progenitores aumenta la probabilidad de que los niños no reciban cuidado y protección. Montevideo, EFE