Después de la jornada de violencia del miércoles, los pobladores de Achocalla intentaron ayer retornar a la normalidad.
René Pérez, el nuevo alcalde, posesionado pese a la protesta del ex burgomaestre Wenseslao Ochoa y la gente que lo apoya, informó a este medio que inició su jornada con temor por las amenazas de sus opositores.
Pérez anunció que trabajará en la capital del municipio e iniciará la ejecución del plan de obras. Aclaró que una orden judicial le da el respaldo legal para asumir el cargo. “El 10 de agosto fui nombrado por la mayoría de los concejales (tres de cinco), entonces estoy legalmente en el cargo de autoridad”.
Por otra parte, bajo la vigilancia de una patrulla de la Policía, el autotransporte público cubrió su ruta con normalidad, mientras que en el pueblo las actividades se realizaron sin problemas, aunque no llegaron visitantes.
Ochoa, quien fue acusado de corrupción, dijo que las denuncias de este tipo en el municipio surgen en las administraciones municipales del 2001 al 2004, por lo que inició ocho juicios contra los ex alcaldes Julio Paco, Gastón Cárdenas y Mamerto Quispe.