Tras la publicación de controvertidas caricaturas de Mahoma que desataron fuertes protestas a comienzos de año, un video danés conteniendo burlas al profeta provocó ayer un nuevo repudio por parte del mundo islámico y reacciones del gobierno en Copenhague.
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, advirtió ayer de la renovada furia del pueblo.
“Aquellos que han permanecido en silencio frente a los insultos hilarantes contra el gran profeta del Islam deben saber que si la furia de los musulmanes se asemeja a un océano salvaje, entonces se saldrá definitivamente de control”, citó la agencia de noticias Mehr declaraciones del presidente durante una sesión de gabinete.