Cual una larga extensión de cables de energía eléctrica, que pelean con la fuerza del viento para no caer, dos tuberías rompen la armonía de los cerros, carentes de vegetación, y cuelgan de ellos para conducir torrentes de agua que alimentan el riego de las plantaciones y el consumo de las familias de la comunidad de Zona Zona, ubicada a 85 km de La Paz, hacia el sur de la ciudad.
La ingeniería que logra captar el líquido desde las caídas de agua que se escurren de los nevados, fue realizada a iniciativa de los propios comunarios del lugar, quienes al sentir los efectos de la sequía de años anteriores decidieron aportar dinero para comprar los tubos de plástico, pegamento, fierros, alambre y cuerdas, con esa finalidad.
Algunos vendieron una vaca, dos cabras o entregaron su producción de hortalizas y verduras para cumplir con el sueño de tener agua para el riego de sus sembradíos, según relataron a este medio los campesinos, el jueves, mientras asistían al inicio de las obras del nuevo camino que unirá a los departamentos de La Paz y Cochabamba, desde el 2007.
Los cerros que rodean a la comunidad de Zona Zona forman parte de la cadena del Illimani.
Los comunarios se dieron modos para captar el agua que se desliza en un pequeño embalse incrustado en medio del monte, desde donde se conectan las tuberías que trasladan, por el aire, el líquido que llega directamente a una pequeña represa.
De allí, otras tuberías, más pequeñas, se reparten en diferentes direcciones, buscando los sembradíos para regarlos.
Al principio, el agua sólo debía ser para el riego de las plantaciones, pero ante la escasez del líquido en la región, la población optó por usarla para el consumo en los hogares; es así que por las mañanas se ve a los niños y mujeres trasladándola en fuentes hasta sus viviendas, incluso existe un proyecto para instalar piletas públicas en la comunidad, para ello requerirán captar más agua aumentando las cañerías.