Desde el viernes, Erwin Sánchez es el nuevo entrenador de la selección nacional de fútbol.
El “Cañonero” boliviano, como lo calificaban así en su época de jugador por sus potentes remates, dejó atrás ya 18 años de carrera profesional como futbolista, para dar paso a otra faceta cuya responsabilidad, como lo afirma él, es mayor, ya que conducirá los destinos de un equipo nacional por el que está atento todo un país.
A pocas horas de asumir ese nuevo reto en su vida deportiva, Sánchez conversó con Marcas. No escondió nada y además reflexionó sobre cómo se dio su designación, tomando en cuenta que se dijo que entre la dirigencia de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) no hubo consenso.
¿Qué sensación tiene de lo que fue su designación como técnico de Bolivia?
No me gustó que hayan postergado mi viaje por un día más de lo previsto. De todas formas, después de la reunión que sostuve con el ejecutivo de la Federación comprendí que
hay un respaldo total y que la idea es cambiar la realidad del fútbol nacional. Todos sabemos que no estamos bien y que a nivel de Sudamérica hemos caído bastante, pero el objetivo es justamente retomar el nivel que alcanzamos en 1994.
¿Qué le responde a esa gente que desconfía de su capacidad, sobre todo de la dirigencia que le exigió título de entrenador?
Que se dejen de porquerías porque ya estamos en otro rumbo. Es tiempo de unir y no de dividir, pues justamente esto último es lo que está haciendo mucho daño. Hay que ser positivo para mejorar. Desde luego que habrá gente en contra, pero igual lucharemos por lo que consideramos que es mejor para Bolivia.
¿Cuáles serán los pasos que cumplirá ahora?
Lo primero que le pedí al jefe de prensa de la Federación (Javier Silva) es una lista de jugadores con los minutos jugados en el campeonato. Además, les he pedido que analicen bien la situación de los nacionalizados y de aquellos jugadores que puedo tomar en cuenta para el proceso que quiero iniciar.
¿Tomará en cuenta a los futbolistas nacionalizados?
Me interesan todos los jugadores que jueguen como bolivianos. También no voy a preocuparme por la edad, ya que si hay un jugador de 15 años que la esté rompiendo igual lo voy a convocar. La idea es conformar un equipo con los mejores futbolistas, tengan 15 ó 35 años.
¿Qué ideas futbolísticas piensa implementar en la selección que dirigirá?
Tengo mi sistema de juego, pero también pienso que el sistema lo hacen los jugadores. Hay que ver con qué jugadores se cuenta, con qué calidad, con qué tipo de futbolistas se tiene para utilizar determinado esquema. A eso se suma la calidad del adversario. De todas formas, lo que perseguiremos es que la selección tenga una identidad futbolística y eso significa jugar de la misma manera, tanto de local como de visitante, aunque desde luego que en casa trataremos de arriesgar un poco más.
En cierta ocasión contó que en Boavista le gustaba conformar un medio campo tipo romboide, ¿lo aplicará con el equipo nacional?
Utilicé esa figura porque no contaba con delanteros; por eso debí poblar el medio campo para que el equipo tenga más llegada. Son determinaciones que se deben tomar porque cuando uno está ya metido en el baile no queda más que bailar y hay que luchar por lo que uno cree que puede hacer. En Boavista recurrí a ese recurso porque me dejaron un plantel más corto. Ahora pasará lo mismo; no es Boavista pero es una selección que no está pasando por un buen momento, pero igual hay que ir de frente.
¿Lo dice porque en el país no hay mucho que elegir en cuanto a jugadores?
Por eso, hay la necesidad de observar a todos los jugadores que se pueda y después hacer una evaluación para ir cerniendo con el fin de tener una base.
Con miras al futuro, ¿es una de las personas que considera que se debe trabajar más de cara al Mundial 2014 que a la cita del 2010?
Considero que sí, porque no tenemos base. Sabemos que la gran falencia en nuestro fútbol es la falta de un trabajo en las inferiores. Lamentablemente no se ha hecho mucho énfasis a esta debilidad y nosotros queremos hacerlo porque es la única manera de lograr una base sólida para futuras competencias. Siempre se ha escuchado que el fútbol boliviano necesita renovación, pero nadie aclara que este proceso se hace paso a paso y no de un rato a otro.
¿Y el roce internacional, los partidos amistosos?
Primero tenemos que observar lo que tenemos en casa, ahora si es posible jugar en el extranjero se lo hará, pero si no se pueden concretar tampoco se debe hacer drama, ya que lo más importante es tener tiempo para trabajar.
Hablemos de su cargo, ¿teme que su continuidad dependa de los resultados que consiga la selección?
Nosotros creemos en el proyecto y creemos que las cosas se van a manejar bien porque se trata de un plan de trabajo a largo plazo. Esperamos que toda la gente se involucre en este objetivo y se comprometa en el desafío que iniciamos.
¿Esta responsabilidad le llega cuando la esperaba o fue sorpresiva?
Hay etapas que cumplí y la inicié a los 17 años cuando empecé a jugar profesionalmente. De todas formas, cuando se presente la oportunidad de asumir una nueva responsabilidad hay que asumirla como ocurre en este caso, aunque reconozco que no es fácil y no es un camino de rosas, pero con empeño y la pasión que tenemos se puede mejorar.
Si comparamos el nivel boliviano con el de Ecuador, Colombia y Perú, no así con Brasil y Argentina, que fueron siempre potencia, ¿estamos a su criterio muy lejos de estas selecciones?
Estamos lejos y es la realidad que tenemos. Pero en esta problemática todos tenemos un poquito de culpa, aunque nuestro propósito es justamente tratar de cambiar esa mentalidad tan conformista y mezquina que hay entre los bolivianos.
¿Habló ya con Juan Manuel Peña, que fue su compañero de selección y que atraviesa un buen momento en el Villarreal de España?
Ya conversamos; me llamó y hablamos un poquito del tema, pero considero que hay tiempo para conversar con calma.
Sus amigos como Milton Melgar, ¿qué le dicen?
Que tenemos que ir para adelante y luchando. Todos saben que no será fácil, pero para salir adelante debemos estar unidos.
Sabe muy bien que una cosa es la etapa de jugador y otra la de entrenador, ¿está ya mentalizado para volver a levantarse más temprano, tomando en cuenta que usted estaba en otro ritmo de vida?
Reconozco que voy a encarar un etapa mucho más exigente que cuando era jugador porque tendré mucha gente a mi cargo. Como jugador, sólo se piensa en el trabajo y en el cuidado personal, ahora se tiene que pensar en muchas cosas y si no se tiene ayuda será difícil que todo salga bien.
Lo importante es que no le es ajeno el convivir con la presión, ¿lo ve así?
Es verdad, ya que en el fútbol quien no aguanta la presión difícilmente puede tener suceso. Yo la sentí en toda mi carrera y por eso no le tengo miedo al reto que asumí y sé que la gente que me colabora tiene ese pensamiento.
¿Y su familia que es la que está con usted en las buenas y en las malas, qué concejos le da?
Ellos me apoyan y eso es lo más lindo. Saben dónde me estoy metiendo y qué es lo que persigo. Saben también que ahora voy a pasar menos tiempo con ellos, pero también comprenden que soy un apasionado por esto.
¿Cuándo concretará el partido de despedida como jugador profesional?
No sé, si lo voy hacer y no sé si voy a tener tiempo también, sobre todo ahora que afronto una nueva etapa en mi vida profesional. Las cosas me gustan bien organizadas y si no se puede hacer, es mejor no hacerlo.
Opiniones
Fue electo sin consenso Marcelo Paredes II Bolívar
Erwin Sánchez merece el beneficio de la duda. Resultó electo sin consenso y eso le puede generar inconvenientes en el futuro. Lo más importante es que tome en cuenta que es un entrenador de todos los bolivianos y no de unos cuantos, debe pensar en el macro y no en el micro. Como jugador tuvo una magnífica trayectoria internacional, pero como entrenador conocemos muy poco de él, sólo sobre su paso muy corto en el Boavista de Portugal.
Debemos cooperarlo Alberto Montalvo II Strongest
Desde el punto de vista profesional no hay objeciones contra el ahora seleccionador Erwin Sánchez. Es un hombre que tuvo una magnífica preparación en el fútbol europeo, tuvo éxito en un sistema de alta competición y eso es una buena carta de presentación; pero sin embargo, no ocurre lo mismo en su trayectoria como entrenador. Para que su gestión tenga éxito será necesaria la cooperación de todos los que tenemos que ver con este deporte en el país.
Es una buena elección Carlos Bendeck II Blooming
Yo creo que es una buena elección, que le puede dar una nueva cara a la selección nacional. Si se le dan las condiciones para hacer un buen trabajo puede llevar adelante un plan ambicioso. Es una persona a la que todos respetan, dirigentes, jugadores, por lo que se parte con cierta ventaja. Además, hay que destacar su gran apego al trabajo, algo que lo enaltece, además de su buena experiencia en el fútbol europeo, algo no común en el país.
La trayectoria como jugador
En el fútbol boliviano De Tahuichi pasó a Destroyer’s en 1987-1988. En la temporada 1990-1991 jugó en Bolívar. En el campeonato 2004-2005 pasó por Oriente Petrolero.
En el exterior En 1990 llegó al Benfica de Portugal, club que lo cedió al Estoril de donde logró pasar al club Boavista, al que por primera vez llegó en la temporada 1992-93.
Sus otros logros En el campeonato de fútbol de Portugal disputó aproximadamente 300 partidos; anotó 50 goles y fue jugador internacional boliviano en 53 oportunidades.
En síntesis En toda su trayectoria como futbolista, Erwin Sánchez jugó 431 encuentros, anotó un total de 101 tantos, con un promedio de gol aproximado de 0,23.
De perfil...
Erwin Sánchez
Fecha y lugar de nacimiento: Nació el 19 de octubre de 1969, en el barrio 12 de Octubre de Santa Cruz.
Jugador: En su época de jugador fue un enganche con un mortífero remate. Excelente rematador de tiros desde distancia.
Técnico: Tuvo una experiencia de ocho meses en el club Boavista, donde jugó cerca a una década, mientras estuvo en Europa.