Reclusos en huelga de hambre Los presos del país exigen extramuro irrestricto y la revisión extraordinaria de sentencias bajo antiguo sistema de justicia. Tras un día de protesta, nadie se acercó a iniciar una negociación.
Ante la pasividad de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, aproximadamente 8.000 presos en todo el país iniciaron una huelga de hambre con la amenaza de coserse los labios y crucificarse si no se atienden sus demandas hasta este viernes.
Los privados de libertad comenzaron ayer una huelga de hambre reclamando el extramuro y el “dos por uno” irrestricto, revisión extraordinaria de sentencias bajo el antiguo sistema, la modificación de la Ley 1008 para bajar a 15 años la reclusión por este delito y agilización de procesos.
El director de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos, deslindó responsabilidades del Ejecutivo y se limitó a señalar que las demandas de los presos se canalizaron al Legislativo, que concluyó su labor ordinaria y está a la espera de definir si ampliará sus sesiones o convocará a congresos extraordinarios.
El presidente de la comisión de Política Social, Guillermo Mendoza, señaló que le llegó una propuesta de modificación de la Ley 1008, “nada más. Y mañana (por hoy), lo pondré a conocimiento de la comisión”.
El Poder Judicial, por su parte, —dijo Llanos—, debe responder también a los problemas de detenciones preventivas, que mantienen al 77 por ciento de presos en cárceles. “El Poder Ejecutivo no tiene nada que ver en esta movilización, son el Legislativo y el Judicial”, explicó el representante de Ejecutivo.
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Héctor Sandóval, por su parte, informó que instruyó a las Cortes Departamentales “ver la forma, hasta dónde puedan tratar el tema que corresponde al Poder Judicial”.
La medida se acató en las cárceles de los nueve departamentos. El delegado del comité de huelga del penal de San Pedro de La Paz, Florencio Aguilar, aseguró que las medidas de presión no serán levantadas y se incrementarán progresivamente en el curso de los siguientes días hasta lograr un compromiso “serio y escrito” de atención de las autoridades pertinentes.
“Esta vez hemos tomado decisiones hasta las últimas consecuencias. Somos seres humanos, aunque hemos cometido delitos”, expresó y confirmó que ninguna autoridad buscó el diálogo.
El representante de los reos del penal de Cantumarca de Potosí, Miguel Chigua, comunicó que sus compañeros se sumaron a la huelga de hambre y anunció que, a partir de este martes cerrarán las puertas de este recinto carcelario porque no recibirán visitas de ninguna naturaleza.
“Al momento hay un piquete de 26 huelguistas y se irá incrementando progresivamente hasta lograr que se atiendan las demandas planteadas”, aseguró.
Roberto Nina, delegado de la cárcel de San Pedro de Oruro, informó que 320 reos están en huelga de hambre y advirtió que esta “huelga va a ser hasta el último, sin cuartos intermedios”.
La situación es más compleja en Palmasola, Santa Cruz. El delegado de los internos, Miguel López, aseguró que si hasta el lunes, no se resuelve el conflicto 2.600 presos estarán en una huelga de hambre que implicará medidas como coserse los labios, la crucifixión y el entierro.
“No hay visitas”, precisó uno de los internos de la cárcel de San Roque, Sucre. Otro de los representantes de los huelguistas, que no quiso revelar su identidad, dijo que hasta anoche los ayunadores sumaban 15.
Demandas de los presos
Extramuro • Los privados de libertad exigen un extramuro irrestricto y no sólo para los sentenciados con menos de 15 años de cárcel.
Dos por uno • También piden el cómputo de dos días de condena por uno de trabajo o estudio para los condenados a más de 15 años de reclusión.
Revisión • Plantean una ley para revisar extraordinariamente las condenas bajo el antiguo sistema de justicia porque consideran fueron fijadas sin la defensa de los condenados.
Ley 1008 • Exigen disminuir las penas por delitos de narcotráfico de 25 a 15 años.
Respuesta • Los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial no toman la iniciativa del diálogo y los reos advierten con agudizar sus medidas de presión si no tienen respuestas positivas.