El presidente Evo Morales anunció ayer que una comisión de transición, compuesta por las autoridades de las alcaldías de El Alto y La Paz empezará a trabajar, en menos de 15 días, para recibir la documentación de la empresa Aguas de Illimani S.A. (AISA) e iniciar la salida, por la vía legal, del consorcio francés.
El Mandatario hizo el anuncio ante miles de vecinos concentrados en el sector donde termina la Autopista La Paz-El Alto, para rendir un homenaje a los caídos en octubre del 2003.
“Hasta la próxima semana empezará a trabajar una comisión de transición entre la empresa y las alcaldías de El Alto y La Paz y deben fiscalizar los dirigentes de las organizaciones sociales, con lo que debe acabar la salida de esta empresa”, señaló.
De esta manera, el Jefe de Estado sostuvo que la salida de
AISA, filial boliviana de la multinacional francesa Suez Lyonnaise des Eaux, se realizará cumpliendo todos los procesos legales para evitar que el país tenga que enfrentar procesos internacionales y, en consecuencia, pagar una indemnización.
“Quiero decirles que no tengo ningún problema para expulsar a AISA, pero el problema es que si lo hacemos no podremos conseguir créditos para la ciudad y por eso decidimos definir su salida legalmente, demostrar que la empresa debe irse porque si la botamos o expulsamos seguramente la CAF (Corporación Andina de Fomento) y el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) no nos darán créditos para el agua en la ciudad”.
Agregó que para el funcionamiento de la nueva empresa se requerirá unos 30 millones de dólares en los próximos cinco años, por lo que el Gobierno efectúa diferentes gestiones para conseguir dinero, hace varios meses.
Hasta ahora se tienen $us 5,5 millones para el inicio de las operaciones de la futura entidad.