Con una temperatura de 35 grados centígrados en el día y 10 grados bajo cero en la noche, un niño boliviano de 10 años logró sobrevivir en el desierto chileno de Atacama, luego de permanecer allí por dos días y una noche.
El diario chileno Las Últimas Noticias difundió ayer la información de este niño boliviano que responde al nombre de Javier y que fue encontrado el 12 de octubre por un pastor en las cercanías del pueblo de Puquios.
El pastor auxilió y llevó al niño exhausto hasta el cuartel de Carabineros de Ollagüe.
Según la prensa chilena, los policías en ese país confirmaron que el niño inició su caminata en Chulumani. “Dijo que caminó dos días desde la aldea, que está a 12 kilómetros de la frontera”, relató al diario el carabinero Juan Covarrubias, quien añadió que el niño fue bañado y se le suministró comida y ropa en el cuartel.
El Policía relató además que, consultado sobre los motivos por los que se encontraba en el desierto en territorio chileno, Javier declaró que no quería retornar a Bolivia.
Según el mayor Héctor Muñoz, se estableció que el niño es oriundo de La Paz y que partió hacia la frontera junto a un tío que lo abandonó en el desierto.
Al respecto, en el Consulado de Bolivia en Calama, instancia que debería encargarse de su repatriación, se informó que aún no tienen detalles sobre este caso y que se solicitó información a instancias pertinentes. Mientras tanto, Javier fue enviado a Calama, donde quedó a cargo de un tribunal de familia que lo instaló en un Centro de Acogida del Servicio Nacional de Menores hasta aclarar su situación.
El desierto chileno de Atacama se encuentra ubicado a unos 3.600 metros sobre el nivel del mar y, de acuerdo al informe de prensa, es considerado como uno de los más áridos del mundo. Santiago de Chile, EFE y La Razón