La campaña electoral en Brasil, ya cargada de virulencia, se inflamó ayer aún más con la decisión de una comisión parlamentaria de citar a siete implicados en la compra de un falso dossier contra el opositor Geraldo Alckmin.
La decisión obligará a amigos cercanos del presidente y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, a desfilar frente a la comisión, posiblemente en el tramo final de la campaña para la segunda vuelta electoral, que se celebrará el 29 de octubre.
Asimismo, declararán cuatro ex ministros de Salud: José Serra y Barjas Negri, durante el gobierno de Fernando Henrique Cardoso; y Humberto Costa y Saraiva Felipe, titulares en la gestión de Lula. Brasilia, EFE