El bloqueo sigue; Yungas de Vandiola y Evo se desafían Pese a un acuerdo, la medida continuó ayer. Morales, desde el Chapare, dijo que la protesta es “política”. “Por qué no viene”, le respondieron.
NO PUEDE FALTAR LA COCA • Un dirigente reparte raciones de la hoja para sus compañeros que bloquean. Fue el martes.
Decenas de cocaleros de Yungas de Vandiola desconocieron un acuerdo que firmaron, la madrugada de ayer, sus dirigentes con el Gobierno y radicalizaron el bloqueo de la vía Cochabamba-Santa Cruz-Chuquisaca. Mientras, el presidente Evo Morales, desde el Chapare, calificó su medida de política y les repitió que no tendrán más que un cato por afiliado.
La Ley 1008 marca a Yungas de Vandiola como una zona tradicional, es decir, donde el cultivo está permitido. El Chapare, según esa misma norma, es una región donde el cultivo es ilícito. Aunque, un acuerdo que Morales logró como dirigente con el gobierno de Carlos Mesa, el 2004, abrió la posibilidad del cato (40x40 metros) por afiliado.
El sector cocalero mantiene la vía cortada en la localidad de Epizana, a 120 kilómetros de Cochabamba. El dirigente Emilio Caero, en un contacto con este medio, aseguró que sólo se levantará la presión si el Gobierno les concede al menos tres catos de coca para cada uno de los 1.295 afiliados —aunque otros dirigentes insisten de conservar a tres hectáreas por familia— y además exigen al Gobierno el compromiso de construir caminos de acceso a la región para sacar sus productos.
En respuesta, ayer, el presidente Evo Morales, quien estuvo en el Chapare con personeros de las Organización de las Naciones Unidas (ONU), a quienes mostró la realidad de la vida de los cocaleros del sector, calificó el bloqueo como una medida con fines políticos y reiteró que “sólo se permitirá un cato de coca por afiliado”.
Caero respondió: “Como Presidente, por qué no viene a la zona del conflicto. (está) Tiroteando desde sus seis federaciones (del Chapare) contra una zona tradicional. Eso es cobarde. Somos una zona tradicional, no somos excedentaria, merecemos el respeto. La ley nos avala”, advirtió.
Luego de una reunión de emergencia realizada en la zona del bloqueo, los cocaleros que están en contra de un solo cato de coca por afiliado decidieron mantener la medida porque, según dijeron, ya no creen en las autoridades gubernamentales.
El dirigente José Luis Chinchilla, que fue hasta la zona del bloqueo a explicar los alcances del acuerdo firmado con el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, dijo que sus compañeros rechazaron el cuarto intermedio de 10 días especificado en el documento porque el Gobierno “sólo busca ganar tiempo para seguir con la erradicación”.
El presidente Morales dijo que podrá responder a esas demandas pero que los cocaleros deberán esperar al menos un año para la elaboración de los proyectos.
Los bloqueadores, armados de dinamitas, llegaron el lunes de las subcentrales de Icuna, Antauagana, San Pedro, Pata Icuna y Aripucho y se organizaron en cinco grupos para hacer efectiva la medida de presión. Dos de ellos controlan el corte de ruta, un tercero vigila los cocales para evitar la erradicación, y el cuarto y quinto están en la ciudad. Redacción Cochabamba