El concejal masista Javier Cremer fue licenciado ayer por el Concejo Municipal de Cochabamba, hasta que aclare su situación respecto a una sentencia por estafa dictada en su contra.
El presidente del Concejo, Edwin Mallón, informó que la decisión fue asumida por el pleno porque la sentencia en su contra no es compatible con sus funciones de concejal en el municipio.
El viernes Cremer, que el 26 de septiembre fue sentenciado a tres años y medio de cárcel por estafa (de 53 mil dólares a Willy Rocha Belmonte) y abuso de confianza, logró detener la licencia momentáneamente, con un recurso de reconsideración.
Pese a ello, este martes, los munícipes decidieron suspenderlo, por lo que su suplente, la concejal, Marina Patiño Durán, fue convocada a las sesiones.
En reiteradas oportunidades, el asesor jurídico municipal, Julio Veizaga, dijo que Cremer debe dejar el cargo, como manda la ley, pues ésta no permite que una autoridad elegida para el Concejo ejerza sus labores si tiene cuentas pendientes con la justicia.
El concejal cuestionado señaló ayer al respecto que lo que sucede en su contra no es más que la “persecución política que se instauró por la labor de fiscalización que he realizado” del trabajo del alcalde Gonzalo Terceros a quien, aseguró, le instalará un proceso. Redacción Cochabamba