Lo que años atrás se planteó como un componente más de la estrategia departamental del desarrollo de Tarija, hoy parece que se hace realidad el plan de transformar a la Capital chapaca en una ciudad universitaria de excelencia y de inusitado interés alternándolos con un ambiente apropiado y tranquilidad citadina.
Con la buena noticia de la Universidad Domingo Savio Regional Tarija, que comenzó a construir su infraestructura en la zona denominada La Banda y cuyo Campus será estrenado en el primer semestre del 2007; con la intención de abrir en breve otra casa de estudios superiores como lo es la EMI —Escuela Militar de Ingeniería de La Paz—; con la construcción de instalaciones propias en la zona de San Jacinto aledaña al lago del mismo nombre por parte de la Universidad Católica Boliviana y con la renovación, ampliación y mejoramiento de la infraestructura de la Universidad fiscal Juan Misael Saracho, podemos colegir que en el futuro cercano la capital tarijeña, fuera de contar con este emprendimiento científico-cultural será una verdadera ciudad universitaria, que en una primera instancia permitirá detener el proceso erosivo de la migración de la juventud boliviana a otros países; en segundo orden, evitar que las nuevas generaciones tengan que abandonar sus ciudades y/o departamentos en busca de su formación profesional para luego no retornar a sus lugares de origen donde es preciso el aporte al crecimiento y progreso de sus regiones, fuera de mantener el concepto de la unidad del núcleo familiar como base tradicional de la sociedad. En una tercera etapa los estudiantes tendrán la oportunidad de integrarse en una ciudad de excelente clima, de dimensiones apropiadas para el estudio y sobre todo de una vida más económica que en cualquier otra capital de Bolivia.
Ante esta situación planteada y considerando que el hombre con una ´educación universal´ se ha extinguido y que en el presente milenio se propugna la sociedad del saber como la cuarta fuerza productiva junto a la tierra capital y trabajo, el proceso de formación superior en Tarija no tiene que caer en el simple mercantilismo, sino reforzar periódicamente el conocimiento docente promoviendo la investigación moderna, la evaluación continua de la masa estudiantil y no convertir a la Universidad en una máquina productora de profesionales más bien en una empresa especializada en generar profesionales dirigidos a las necesidades que obliga hoy en día la velocidad tecnológica, la desmaterilización, la descentralización y la globalización, características estas de la nueva economía de mercado a la cual Tarija deberá adecuarse para mantener calidad y jerarquía universitaria si se da el caso antes expuesto de una futura ciudad universitaria.
*Carlos Meyer Ayala es periodista profesional y reside en Tarija.
A paso lento
A duras penas avanza la Asamblea Constituyente, es un decir. Y cuando parecía que el asunto de las comisiones y la fórmula de voto eran los últimos escollos para la aprobación del reglamento de debates surgió un innecesario debate acerca de la inmunidad de los asambleístas.
Construyendo la salud de un nuevo país
“… Gratuita, universal e intercultural, sin discriminación de raza, sexo, etnia, cultura y clase social". Así se concibe la salud en la propuesta de Constitución Política del Estado que el Movimiento de Mujeres Presentes en la Historia planteó a la Asamblea Constituyente.
Devolver la novillada al corral
Decidí acompañar a mi esposa en un viaje a la madre patria, a una especialización en La Coruña, adelantándome a la eventualidad de que me la robe algún gitano de tablao flamenco.
Empantanamiento latinoamericano
Después de 22 rondas de votación el lunes y martes pasados, hasta el día de ayer no había atisbos de que se pudiera destrabar la elección entre Guatemala y Venezuela del miembro latinoamericano que ocupará por dos años un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.