Cardoso asegura que Lula se volvió un político cualquiera Horas antes del segundo debate preelectoral, el ex presidente brasileño aseguró que el Gobernante se acomodó a los mecanismos tradicionales.
El ex presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, afirmó ayer que el actual mandatario de ese país, Luiz Inácio Lula da Silva, está “destrozando su simbolismo” y que se “volvió un político cualquiera”, durante una rueda de prensa en Buenos Aires con corresponsales extranjeros.
“Lula siempre fue un símbolo (en Brasil), pero se volvió un político cualquiera”, señaló el ex mandatario (1995-2002), para quien Lula, del oficialista Partido de los Trabajadores (PT de izquierda), “políticamente perdió altura” al preocuparse sólo por vencer la elección presidencial.
Lula disputará el 29 de octubre la segunda vuelta electoral frente a Geraldo Alckmin, candidato opositor del Partido Socialdemócrata (PSDB) al que pertenece Cardoso.
En la primera ronda, realizada el 1 de octubre, el actual presidente obtuvo el 48,6%, frente al 41,6% de Alckmin.
La última encuesta divulgada en Brasil otorga una ventaja de 20 puntos al líder del PT, quien obtendría el 60% de los votos válidos contra 40% de Alckmin.
“Lula se comporta como alguien que no respeta su (propia) trayectoria y da la impresión que él mismo no tiene respeto por su historia”, insistió Cardoso, al recordar el origen humilde del presidente y el inicio de su carrera política como sindicalista en Sao Paulo, el estado más rico del país.
Para Cardoso, el PT, que nació al calor de las luchas sindicales de los años 80 con apoyo de sectores católicos y de militantes de la lucha armada contra la dictadura, se hizo más conservador y “se fue acomodando a los mecanismos tradicionales” de la política brasileña. “Lula no habla más de los trabajadores, (hoy) habla de los pobres, como hablaban los ricos de Brasil”, afirmó
Cardoso hace esas afirmaciones el mismo día en que se conoció que Lula está dispuesto a pagar sus errores de campaña y a pocas horas del segundo debate electoral. Buenos Aires, Brasilia y Sao Paulo, AFP-EFE-AP