El presidente Evo Morales entregó ayer 16.000 hectáreas de tierras a 660 familias campesinas del denominado Movimiento Sin Tierra (MST) en la comunidad Pueblos Unidos, en la provincia Guarayos de Santa Cruz.
En la oportunidad, el Jefe de Estado también entregó dos generadores eléctricos, un camión y cuatro tractores. “Este es un regalo de la Presidencia”, dijo. No obstante, también les recomendó que cuiden estos instrumentos de trabajo. “En ocasiones lo regalado no lo cuidan y lo comprado sí, espero que esto no ocurra”.
Según Morales, las tierras que fueron entregadas “no pueden ser vendidas y deben servir a las futuras generaciones”.
El viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, complementó indicando que se deberá respetar el uso mayor de esas tierras para las actividades productivas.
Morales, también comprometió ayuda para la construcción de viviendas en Pueblos Unidos.
Mientras el Gobierno entregaba la resolución de dotación de las 16 mil hectáreas, en el mismo Guarayos el propietario del predio La Isla, Carlos Paz, aseguró que muchas de las tierras que el Gobierno quiere expropiar tienen trámites legales y pidió una audiencia con el Jefe de Estado.
Mientras tanto, en Santa Cruz, la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia, en un ampliado, resolvió iniciar una concentración el próximo lunes en la región del Chaco, para que el miércoles se inicie una marcha a la sede de gobierno exigiendo al Parlamento la aprobación de las reformas a la Ley INRA.