Los presos bajaron el nivel de agresividad de sus discursos y optaron por “pedir perdón y una oportunidad más” a la sociedad a través de la atención de su demanda del extramuro y la redención de sus sentencias con un carácter irrestricto.
El delegado de los reclusos del penal de San Pedro, Florencio Aguilar, sostuvo que están conscientes del delito cometido, pero —dijo— “pedimos una segunda oportunidad a la sociedad boliviana en su conjunto”.
El Congreso se comprometió a tratar el extramuro y la redención de penas (perdonar dos días de presidio por uno de trabajo o estudio) el jueves 27, pero adelantó que no llegará a asesinos, violadores y narcotraficantes. Hasta entonces, continuará la huelga de hambre de los reos.