Patzi recoge datos para evitar la deserción escolar El Registro Único de Estudiantes busca contar con información detallada de cada estudiante inscrito para diseñar políticas educativas.
EL DOCUMENTO • Un formulario del Registro Único de Estudiantes (RUDE) es llenado en forma experimental.
El Ministerio de Educación, a través de la puesta en vigencia del Registro Único de Estudiantes (RUDE), quiere evitar la deserción escolar en el país y contar con los datos completos y sistemáticos de la situación social y económica de los estudiantes del país, para elaborar políticas en favor de la educación, según afirmó ayer su titular, Félix Patzi.
De esta forma salió al frente el Ministro de Educación para responder a las críticas y objeciones que surgieron contra el RUDE la pasada semana de parte de los maestros, de los colegios particulares, la Iglesia, del Defensor del Pueblo y parlamentarios por considerar que se invadía la privacidad de los estudiantes.
Patzi puso de ejemplo que en el formulario deben responder todos los estudiantes respecto al tipo de transporte que usan para ir a sus centros educativos. “Se piensa por ejemplo implementar el transporte escolar municipal, para eso necesitamos saber cuál es la distancia que recorre el alumno hasta a su colegio”, precisó.
En términos generales, el RUDE busca “cualificar la información de la matrícula escolar, para establecer un sistema de seguimiento a la permanencia estudiantil”, según la carta enviada por esa repartición estatal al Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyo (Conamaq), organización convocada, entre otras 25, a consensuar el contenido del cuestionario.
El RUDE está dividido en seis partes contenidas con: la información de la unidad educativa; datos personales del alumno; inscripción de la gestión actual; dirección del estudiante; nivel socioeconómico, idiomas y etnia y los datos de los padres o tutor.
En el primer grupo, el alumno debe especificar si su escuela es pública, privada comunitaria o de convenio. En el segundo acápite el estudiante da información personal: su nombre completo, lugar y fecha de nacimiento, código del estudiante y cédula de identidad.
Un tercer capítulo está dedicado a la inscripción donde se pide especificar el nivel, turno y los documentos para inscribirse; sean éstos libreta militar, certificado de nacimiento, bautizo, libreta de vacunas o carnet. Además, cuál es la materia de preferencia del estudiante.
El cuarto grupo está dedicado a la dirección actual del alumno, incluye desde el departamento, ciudad, zona, calle número de vivienda y teléfono celular.
El entorno socioeconómico es la parte más larga del formulario. Allí, se consulta si la vivienda es propia o alquilada, si cuenta con agua potable, alcantarillado, luz y gas a domicilio. Además, si posee radio, televisión, computadora, e internet. En ese capítulo se pide precisar si el alumno llega a su escuela a pie, en micro, minibús, camión, bote o canoa, además del tiempo aproximado que demora; así como los idiomas que habla y si pertenece a alguna comunidad originaria, si trabaja y cuenta con seguro médico, tipo de sangre. También se consulta si tiene alguna discapacidad o si trabaja. Paralelamente, se pregunta cuál es su religión.
En los datos del padre o tutor se debe informar sobre el parentesco, grado de instrucción, ocupación, origen étnico e idioma. También se pide especificar si es que vive con sus papás, sólo con uno de ellos o con sus hermanos. El estudiante debe incluir la ocupación de su tutor y la instrucción de éste y el idioma que frecuentemente habla.
Educación concertará las preguntas del registro
El ministro de Educación, Félix Patzi, convocó ayer a 21 organizaciones sociales vinculadas a la educación a concertar el contenido de las preguntas del formulario de Registro Único de Estudiantes (RUDE).
La autoridad negó que el cuestionario planteado en el formulario sea de índole personal y explicó que estos datos son requeridos, cada año, el momento de la inscripción.
Explicó que esta información no es nueva y que siempre es requerida en los colegios. Agregó que lo que se quiere hacer ahora es centralizar los datos en una base informática para diseñar diferentes políticas educativas.
Entre otras organizaciones, se convocó al encuentro a la Central Obrera Boliviana (COB), a los maestros urbanos y rurales, las normales, campesinos, Fuerzas Armadas, Policía Nacional, Iglesia Católica, colegios particulares, universidades privadas y juntas vecinales, entre otras.
El ministro Patzi aclaró que el objetivo último de este registro de estudiantes es contar con información detallada sobre la situación de los alumnos para evitar la deserción escolar y conocer las condiciones en las que estudia cada uno de los alumnos inscritos en las unidades educativas de todo el país.