Lula y Alckmin se acusan de mentir en tercer debate El candidato a la reelección comenzó a destacar sus logros sociales. Su rival se refirió a los aspectos negativos, como los casos de corrupción.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, candidato a la reelección, y el socialdemócrata Geraldo Alckmin, su rival en la segunda vuelta, se acusaron mutuamente de mentir y desinformar en el tercer debate electoral.
El debate, que se realizó anoche en el canal TV Récord, comenzó con una presentación de Lula centrada en sus logros sociales, tema en el que se siente cómodo y con el que se dirigía a las clases más desfavorecidas, que constituyen su base electoral.
Alckmin rápidamente destacó los aspectos más negativos de la gestión presidencial y entró al ataque al afirmar que Brasil no puede avanzar “parado en economía y acelerado en escándalos”, en alusión a los numerosos casos de corrupción y otras irregularidades que se han conocido desde mediados del 2005.
Las intervenciones en el primer bloque del debate fueron un intercambio encendido de reproches y descalificaciones, en el que Lula aseguró que si se han conocido los escándalos es porque se investiga, lo que no ocurría en el pasado, y que si alguien es condenado, “irá preso”.
“No es verdad”, afirmó Alckmin, quien estimó que los escándalos de corrupción salieron a la luz por las denuncias de la prensa y del diputado Roberto Jefferson, que hizo público el caso de los sobornos que recibían parlamentarios a cambio de su apoyo a proyectos gubernamentales.
Lula reprochó a su rival repetir siempre el mismo discurso y estar desinformado en cuanto a la política del Gobierno, mientras que el candidato socialdemócrata criticó al presidente por usar un tono irónico. Sao Paulo, EFE
Suspenden imagen ofensiva
Por considerarla ofensiva, el Tribunal Superior Electoral (TSE) prohibió ayer la distribución de calcomanías que muestran una mano de cuatro dedos, semejante a la del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Lula perdió el dedo meñique de la mano izquierda en un accidente de trabajo en 1964 cuando era operador de tornos en una planta metalúrgica en el estado de Sao Paulo.
Según el Tribunal, la calcomanía muestra una mano de cuatro dedos dentro de un círculo rojo con una raya blanca en diagonal, como si fuera una señal de tránsito de prohibición.
El magistrado Marcelo Ribeiro, integrante del máximo tribunal electoral, consideró que esa propaganda “atenta contra la dignidad de la persona...promoviendo la discriminación en razón de una deficiencia”. Sin embargo, indicó que era “imposible, el decomiso”. Brasilia, AP