41 muertos y 42 heridos es el saldo de cinco accidentes registrados en Cochabamba desde el sábado en la madrugada hasta ayer. Los familiares de las víctimas denunciaron que estos hechos revelan la debilidad del control policial en las carreteras del departamento.
El último accidente se registró cerca de las 04.00 de ayer cuando un bus de la empresa Urus, que salió de La Paz, se volcó a la altura de Llaviny a 70 kilómetros antes de llegar a Cochabamba, y dejó el saldo de 18 personas heridas.
Según la denuncia de los pasajeros heridos, el chofer David Cruz Quisbert habría ingerido cervezas con compañía femenina dentro de la cabina de conducción. “No entiendo cómo la Policía no controla el estado en que conducen los choferes, hay negligencia policial, si habría más voluntad pudimos evitar este sufrimiento”, dijo uno de los heridos, internado en el Hospital Viedma.
Estos cinco hechos de Tránsito tuvieron su consecuencia administrativa dentro de la Policía, según informó ayer el comandante de la Policía departamental, coronel Raúl Benavente, quien aseveró que envió los respectivos memorandos de llamada de atención a los jefes policiales, entre ellos el comandante de la Unidad Operativa de Tránsito, coronel Alfredo Guillén, quien negó que haya recibido dicho documento. “Lamento que algunas unidades no cumplan su trabajo, lamento que algunos jefes no hayan siquiera activado los dispositivos de prevención. Ni hayan, como es su obligación, acudido al lugar de los accidentes”, informó Benavente.
En respuesta, el coronel Guillén recordó que su unidad no tiene jurisdicción en la carreteras y recordó que quien debe controlar allí es la Patrullera Caminera que está al mando del coronel Raúl Rocha.
El accidente más grave fue el que ocurrió cerca de las 00.30 del sábado, cuando un bus de la flota Unificada cayó unos 400 metros en un barranco próximo a la localidad de Aiquile, con el saldo de 31 muertos y 24 heridos. Según el reporte policial, el bus sólo tenía capacidad para 35 pasajeros, pero a bordo estaban 54 pasajeros.
El mismo día un camión arrolló a un minibús matando a las siete personas que estaban en su interior; el chofer, Leonel Aquino Mata, que estaba prófugo, se entregó ayer a la Policía que lo buscaba desde hace dos días.
A la lista de las personas fallecidas se suman los cuerpos de dos mujeres que fueron encontradas en la avenida Blanco Galindo de la capital del valle. Ambas murieron atropelladas: una tenía 21 años, la otra 60 años, respectivamente. Redacción Cochabamba