Con una marcha que paralizó el centro de La Paz, un grupo de gremiales que se asientan cerca del túnel de San Francisco acusó ayer al presidente, Evo Morales, y a su aliado, el alcalde paceño, Juan del Granado, de tratar con preferencias a los comerciantes afines al MAS y al MSM.
Julio Patiño, dirigente del sector, aseguró que la marcha era en protesta por la discriminación a la que son sometidos en los trámites para regularizar sus puntos de venta. “Se dan privilegios a militantes y simpatizantes del MSM y del MAS facilitándoles sus trámites; en cambio, a nosotros nos retrasan, dan de baja los registros que tenemos y luego revierten nuestros puestos”.
Debido a las obras de modernización del casco urbano central, la protesta provocó caos.