El gobierno municipal de El Alto implementó desde el año 2003 el pago del bono Esperanza, consistente en la asignación mensual de Bs 50 por cada niño que cursaba el primero de primaria. Esta política, según datos oficiales, redujo la deserción escolar del 5,2 al 3,6% en esa ciudad.
El dinero utilizado para el pago de este bono proviene del HIPC educativo, según informó el oficial mayor de Desarrollo Humano de esa Alcaldía, Teófilo Choque, quien señaló que los beneficiarios subieron desde 2003 a 2006 de 16.399 a 20.394 alumnos, respectivamente.
Choque informó que este beneficio cambió este año al programa Wawasanataki (Para nuestros hijos) que consiste en la entrega de zapatos, ropa deportiva, una chamarra y una frazada durante los últimos cuatro meses de la gestión escolar, lo que busca evitar la deserción y garantizar la conclusión de la gestión escolar para los alumnos.
De esta forma, agregó, lo que se quiere es beneficiar directamente a los niños, ya que en los años pasados, el dinero que se entregaba a los papás de los niños no siempre era invertido en los alumnos, sino era empleado en pago de servicios o en otros gastos familiares.